Los 12 animales más resistentes

Son los que más tiempos viven sin comida

image
Proteo, se creía que eran crías de dragones.

Todos los seres vivos precisan alimento para llevar a cabo sus funciones vitales. Pero hay algunos que son capaces de pasar un tiempo más prolongado sin satisfacer esa necesidad. Sea porque tienen un metabolismo a prueba de balas o porque hibernan o han evolucionado para enfrentarse a tiempos de escasez. Estos son los 12 que más sorprenden
Proteo. Mucho tiempo atrás se pensaba que eran las crías de un dragón. Estos anfibios habitan las cuevas de la región balcánica y son primos lejanos de las salamandras. Pueden pasarse una década sin comer.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Tiburón
Los escualos, en particular el gran tiburón blanco, puede pasar varias semanas sin ingerir alimento. Lo sorprendente es que cuanto más tiempo pasa en ese estado, más precisas se vuelven sus habilidades de depredador: olfato, reflejos, etc.

Camellos
Las gibas que decoran su lomo no guardan agua, como habitualmente se dice. Se trata de grasa que los camellos usan en tiempos de apuro y la reserva les puede durar hasta 40 días.

Osos
Es cierto, lo hacen mientras hibernan y sirviéndose de una capa de grasa acumulada durante los meses estivales, pero aún así, vivir más de 100 días sin ningún tipo de líquido o sólido en animales que sobrepasan los 300 kilos es una proeza.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Pingüinos
Viven en uno de los ambientes más extremos del planeta, los hielos cercanos al polo sur. Allí, mientras las hembras van a cazar en mar abierto, los machos se encargan de los huevos, esperando a sus compañeras hasta cuatro meses sin abrir la boca.

Araña
Dado que estos animales son más de esperar que la comida les llegue, no resulta extraño que hayan adaptado su metabolismo para soportar meses de hambruna. A menos que sea una araña conejera (Steatoda bipuncata). En ese caso puede llegar al año.

Serpiente
Al tener sangre fría, precisan del calor para regular su temperatura. Si el clima no les favorece son capaces de ralentizar su metabolismo hasta un 70% y pasar un año sin ingerir ningún alimento.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Sapos
Habituados a vivir en entornos húmedos, cuando la naturaleza no colabora y la sequía invade el entorno, estos anfibios entran en un estado de hibernación que puede durar hasta 16 meses.

Tortuga de Galápagos
Si vives cien años, es lógico que te guste disfrutar de una buena comida. La experiencia es fundamental a la hora del disfrute. Pero también, gracias a los años vividos, logran sobrevivir doce meses sin una triste lechuga.

Cocodrilos
Estos maestros zen de la caza pueden pasarse días casi inmóviles a la búsqueda de una presa. Esto les permite ahorrar mucha energía y pasarse meses sin comer. Pero se han detectado caso que han llegado a los tres años de ayuno, involuntario indudablemente.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Pez del fango
Habitantes de zonas pantanosas, estos peces tiene la extraña habilidad de respirar aire como anfibios, lo hacen a través de la piel, la mucosa bucal y la faringe. Pero no es el único superpoder que tienen. También sobreviven hasta cuatro años en estado de letargo, aunque llegado ese punto su cuerpo comienza a alimentarse de su tejido muscular.

Osos de agua o tardígrados
Son sin duda los campeones de la supervivencia. Se los ha hervido a 125º C durante varios minutos. Y sobrevivieron. En 1950, Paul Becquerel, fisiólogo francés, los congeló a un grado por encima del cero absoluto (- 273º C). Fueron enviados al espacio a bordo de la misión Foton M-3 de la ESA. Fueron sometidos a 6.000 atmósferas o seis veces la presión que hay a 10.000 metros bajo el mar o a una dosis de rayos X 250 veces más fuerte de la necesaria para matar cualquier mamífero. Y nada. ¿Qué los hace tan resistentes? Los tardígrados no tienen aparato respiratorio (respiran a través de la piel) ni circulatorio. Cuando las condiciones del entorno se ponen duras (lo cual para ellos es mucho), pliegan sus extremidades hacia dentro y adquieren la forma de un tonel. Y se deshacen prácticamente de toda el agua de su cuerpo que pasa de un 83% a un 3%. En este estado, los tardígrados no respiran y su metabolismo se detiene por completo. Esto, que es la muerte para cualquier otro organismo, es solo una pausa publicitaria para los osos de agua.
Cuando el alimento vuelve a estar disponible, el tardigrado se “activa” y vuelve a la vida. El récord lo tendría un oso de agua que fue revivido luego de estar 120 recluido entre los hongos de un museo italiano.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Noticias