El uso de los drones suicidas con inteligencia artificial en la guerra extiende su potencial tecnológico. Son ya las armas más temidas del mundo.

Según un informe del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el año pasado un dron militar pudo haber atacado de forma autónoma a humanos en Libia. Es la punta de un iceberg.

El quadcopter Kargu-2 está armado con una carga explosiva y puede atacar de forma autónoma. Los drones suicidas ya son el arma de guerra más temido.

Se trata de vehículos aéreos no tripulados que explotan en forma de bombas automáticas.

Los drones suicidas son un híbrido de tecnología de drones y misiles que tienen elementos autónomos y parcialmente autónomos, y se lanzan como un misil, vuelan como un UAV (vehículo aéreo no tripulado), y una vez que identifican un objetivo, vuelven a atacar como un misil. Se trata de vehículos aéreos no tripulados que explotan en forma de bombas automáticas.

Turquía comenzó a producir drones armados operados por humanos y se informa que los ha utilizado cientos de veces en el noroeste de Siria .  Estos cuadricópteros de 7 kilogramos están destinados a ser utilizados como parte de un enjambre cooperativo.

Este vídeo muestra el ataque conjunto de drones suicidas formando un enjambre

Turquía ha llevado al nivel avanzado esta tecnología empezando de cero. Estos drones armados se han probado en operaciones en Siria, Irak y Libia.

Los drones armados Kamikaze Kargu-2 de pequeño tamaño, incorporan un software de reconocimiento facial. Además,  están programados para que la IA decida por si sola eliminar a sus objetivos, incluidos los humanos.

Según el informe del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el año pasado por primera vez un dron militar pudo haber atacado de forma autónoma a humanos en Libia. El informe no detalla si hubo víctimas, pero confirma el uso en guerra de estas armas letales, a pesar de los esfuerzos internacionales por prohibirlas.

Un dron STM Kargu-2 de fabricación fue utilizado, según el informe, para «perseguir y comprometer remotamente» a los soldados en retirada

Los enjambres de drones son una tendencia popular en las industrias de alta tecnología. STM, la tecnológica que nutre al ejército turco, es la mayor productora de munición de merodeo y drones de vigilancia, y mantiene su investigación sobre los drones enjambre, especialmente en lo que respecta a las aplicaciones militares.

Pruebas recientes demuestran el último logro de STM con respecto al concepto de enjambre de drones, en el que más de 20 plataformas de munición inteligente KARGU realizan un ataque conjunto contra un objetivo proporcionado por un único GCS.

Israel denunció el ataque de Hamás con drones

En la reciente ronda de hostilidades entre Israel y Hamás, Israel tuvo que enfrentarse a una creciente amenaza de drones desde la Franja de Gaza.

Israel denunció que Hamás ha adquirido una tecnología similar que permite a la organización utilizar drones cargados de explosivos. Estos drones llevan un módulo GPS comercial para guiarlos hasta su objetivo.

Israel interceptó seis aviones no tripulados armados por diversos medios. Varios de ellos fueron interceptados por aviones de combate de la FAI, mientras que uno fue interceptado por el sistema Cúpula de Hierro en vuelo.

Estos drones suicidas llevaban unos cinco kilogramos de carga explosiva y pretendían evitar el sistema de defensa Cúpula de Hierro, a diferencia de los cohetes interceptados regularmente.

Estos drones se asemejan al dron militar iraní Ababil. El HESA Ababil iraní está diseñado principalmente como un dron de tiro con capacidades rudimentarias de vigilancia y la capacidad de ser utilizado como munición de merodeo (drones “suicidas” o “kamikazes”).

El uso de drones suicidas en conflictos armados está enormemente extendido como el nuevo arma para la guerra.

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