Entrevistamos a Ricardo Ortega, forense y arqueólogo español a cargo de estudiar las momias egipcias que formarán parte de El Gran Museo de El Cairo.

Ricardo Ortega está especializado en ciencia forense y estudia momias que formarán parte de El Gran Museo de El Cairo. Además, se ocupa de formar a los egipcios y, en esta entrevista, explica los pormenores para tratar a una momia con corrección científica.

La momia entre sus manos perteneció a una mujer de baja clase social, que vivió hace unos 3500 años, y cuya ascendencia es mediterránea y africana, una muestra de la unión de culturas en tiempos de los faraones.

«Se pudo diagnosticar anemia y osteoporosis, (con falta de hierro y calcio), además de una importante erosión en sus dientes, originada por la arena del desierto que se mezcla con los alimentos y provoca abrasiones», explica el profesor Ortega.

Ricardo Ortega es licenciado en Historia y máster en Arqueología en Madrid. Posteriormente realizó un máster en ciencias forenses aplicadas a la Arqueología y Antropología en la Universidad de Cranfield, Reino Unido. Actualmente es profesor de Antropología forense en la universidad Isabel I y colabora con el Ministerio de Antigüedades y Turismo de Egipto.

Durante el pasado mes de febrero visitó Egipto junto con su equipo, donde realizó labores docentes y de identificación de restos para el gobierno egipcio. Fruto de esa visita es el trabajo con la momia de la mujer mediterránea.

¿Cómo habéis comenzado a trabajar con el Ministerio de Antigüedades y Turismo de Egipto?
Colaboro como profesor de antropología para el Ministerio de Antigüedades y Turismo de Egipto desde el pasado mes de agosto. Ellos contactaron con nosotros a través de las redes sociales para identificar e interpretar una serie de restos desde hace un par de años. Poco a poco comencé a trabajar con ellos de manera más regular y realizando teletrabajo para identificar restos procedentes del yacimiento del Fayum y algunas momias que serán exhibidas en el “Gran Museo de El Cairo”.

El gobierno de Egipto planea abrir este año el museo y es consciente de la falta de formación en antropología por lo que el ministerio desde el pasado mes de agosto me ofreció ser profesor de antropología para formar a arqueólogos, conservadores y a personal del ministerio en la interpretación y tratamiento de los restos humanos.

¿Qué es lo que habéis hecho durante este viaje?

Durante este viaje a El Cairo hemos impartido un curso para el personal del ministerio. Este fue dado a través del centro de formación que tienen en el yacimiento del Saqqara, que está en la zona de Guiza que pertenece al Cairo. El viaje comenzó el 12 de febrero y finalizó el día 22, durante este tiempo formamos a arqueólogos, conservadores y restauradores que se dedican a trabajar con restos óseos y humanos.

Nos ha llegado un vídeo muy curioso en el que abrís una momia. ¿Es una práctica que se realice de manera habitual?

Las momias forman parte del patrimonio nacional y cultural. Al fin y al cabo, son una de las señas de identidad del país y están fuertemente vinculadas al turismo. Por este motivo los permisos para analizar físicamente los huesos de la momia, es decir, abrirla, se deniegan en la mayoría de los casos. Aunque esto no ha sido así siempre, hasta hace unos años las momias no se protegían tan fervientemente.

¿A qué te refieres con que no se protegían tanto?

«Había tantas momias, y estaban tan poco valoradas que incluso eran utilizadas como leña para hacer fuego en calderas»

Hasta hace relativamente poco la conservación y el tratamiento de las momias no estaba regulado. Durante mucho tiempo hubo un gran problema alrededor de este tema.

Estaba permitido vender momias a modo de souvenir e incluso hemos trabajado casos de momias que fueron regaladas por el Ministerio a finales del S.XIX y principios del XX. También eran machacadas hasta quedar reducidas a polvo, y este “polvo de momia” era consumido a modo de pigmento para pinturas. Había tantas y estaban tan poco valoradas que incluso eran utilizadas como leña para hacer fuego en calderas. Por este motivo se han perdido un gran número de momias pertenecientes generalmente a la clase baja.

«Un sanitario estuvo ayudando en Egipto a curar enfermedades a niños y, como agradecimiento, el Ministerio le regaló dos momias»

Incluso hace un tiempo trabajando en una galería en Málaga exhibían una momia de la que solo conservaban el cráneo. Este cráneo había llegado hasta aquí porque un sanitario estuvo ayudando en Egipto a curar enfermedades a niños y gente de escasos recursos económicos y, como agradecimiento, el Ministerio le regaló dos momias. Dicho investigador dijo que no podía llevarse dos momias y lo solucionaron cortándolas la cabeza. Estos restos fueron los que llegaron hasta España después de pasar por América.

Entonces, ¿por qué pudisteis analizarla?
Nosotros no pedimos permiso para “abrir” la momia. Fue el Ministerio de Antigüedades y Turismo quien nos la proporcionó. La momia que analizamos en el vídeo estaba destruida parcialmente y pertenecía a la clase más baja. Por eso, el Ministerio consideró que podía ser interesante analizar los restos óseos de esta pieza.

¿Puedes describirnos el proceso?

El proceso de análisis que vemos en el vídeo duró 3 horas y en él participaron dos equipos, los cuales se coordinaron bastante bien. Lo primero que podemos ver es cómo quitaron el dispositivo de seguridad donde estaba encorsetada la momia. Esta se había extraído de su tumba y era especialmente frágil, por lo que se había envuelto en este dispositivo.

Una vez retirado el sistema de seguridad comenzamos a retirar las telas que estaban rellenando a la momia para mantener la forma original del individuo hasta que por fin pudimos acceder al resto del esqueleto. Los restos de tela se apartaron y se colocaron en cajas para su conservación, ya que eran muy frágiles y prácticamente se deshacían cuando las tocábamos.

Una vez retirado todo el dispositivo de seguridad, las telas y los dos tablones de madera que formaban parte del enterramiento, comenzamos a colocar y analizar los huesos.

Los huesos se separaron según pertenecían al lado derecho o al izquierdo del cuerpo. Después, se colocaron en su posición y comenzó la tarea de examinarlos siguiendo los protocolos de identificación humana tanto en carácter legal como en carácter patrimonial. Estos restos se midieron y se analizaron hasta concluir la edad en el momento de la muerte, sexo, estatura, ascendencia, patologías y causa de la muerte del individuo.

¿Qué averiguasteis de esta persona?
La momia data de hace unos 3.200-3.500 años. Respecto a los restos, descubrimos que pertenecían a una mujer y que además había sido madre por las marcas presentes en la pelvis. Calculamos que tenía unos 35-40 años, una edad bastante avanzada para la época. También que pertenecía a la clase baja.

Esto lo pudimos deducir por la forma de su enterramiento, ya que podríamos decir que era de “baja calidad” debido a que su sarcófago estaba compuesto por dos listones de madera como base y la cubierta estaba construida por barro y paja.

Asimismo, también por las marcas presentes en los restos óseos que se asocian a enfermedades relacionadas con periodos de hambruna y malnutrición. Podemos definir su ascendencia como una mezcla entre mediterránea y del norte de África, una mezcla bastante bonita y común para la zona.

«La mujer pudo sufrir anemia ferropénica causada por malnutrición durante un periodo prolongado de tiempo»

¿Cuáles son esas marcas que os informan sobre la malnutrición?
Por ejemplo, observamos la cribra orbitalia, unos poros que aparecen en la zona superior de las órbitas de cuencas oculares en el cráneo. La presencia de estos poros indica que la persona pudo sufrir anemia ferropénica causada por malnutrición durante un periodo prolongado de tiempo.

Esta mujer también presentaba hipoplasia dental. La hipoplasia dental son unas marcas que aparecen en los dientes cuando tienen zonas con una menor cantidad de esmalte de lo normal. Este hecho también está asociado a  malnutrición, etapas de estrés o son resultado de enfrentarse a una enfermedad que puso al individuo en mala situación sanitaria durante su etapa de formación. Estas se localizan sobre los dientes que estén erupcionando en ese momento, por lo que nos remite a una etapa de crisis alrededor de los 9-11 años del individuo.

¿Crees que esta momia se expondrá en el nuevo museo de El Cairo?

«Los museos en general prefieren exponer momias que pertenecían a personas ricas e influyentes»

No, no creo que esta momia sea expuesta en El Gran Museo de El Cairo. Tienen otras momias que se considerarán mucho más espectaculares. Al fin y al cabo, esta pertenecía a una mujer de clase baja.

Los museos en general prefieren exponer momias que pertenecían a personas ricas e influyentes ya que su conservación es mejor y sus restos son más espectaculares. Las momias que trabajamos para dicho museo, a través de radiología, pertenecen a lo que se estima que fuera una mujer de la realeza, un clérigo y dos mujeres nobles.

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