La NASA pone fecha para su vuelta a Venus: dos nuevas misiones desvelarán los secretos del planeta que podría haber sido el primero en albergar vida en el Sistema Solar

Venus es el “lucero del Alba”, el tercer objeto más brillante en el cielo, incluso desde el espacio. Se le ha considerado un dios (o diosa) en casi todas las culturas. Sin embargo, en tiempos más recientes ha caído en el olvido, lo que sus entusiastas llaman la “maldición de Venus”. Marte es ahora la nueva «celebrity» del cielo.

Han pasado más de tres décadas sin que la NASA haya enviado ni una sonda a este planeta vecino. Durante 30 años, Marte ha sido el centro de todas las miradas. Pero los planes astronómicos de la humanidad van a cambiar en 2030.

“Será la década de Venus. Con el objetivo de entender cómo un planeta como la Tierra puede convertirse en un invernadero” dice Thomas Zurbuchen, administrador científico de la NASA.

El científico de la NASA se refiere a que Venus es, literalmente, un infierno. La temperatura en la superficie alcanza casi los 500ºC y la atmósfera es 90 veces más densa que la terrestre, haciendo imposibles las observaciones externas. Pero no siempre fue así.

Venus guarda sus secretos mucho mejor que Marte. Tom Wagner, científico líder del programa Discovery afirma “es increíble lo poco que sabemos de Venus, pero los resultados combinados de estas nuevas misiones nos hablarán del planeta. Desde las nubes en su cielo, pasando por los volcanes sobre la superficie hasta su mismísimo núcleo”.

Posiblemente el primer planeta del Sistema Solar con vida

Dos misiones, con un presupuesto de mil millones de dólares (815 millones de euros) programadas entre 2028 y 2030 se proponen estudiar al gemelo de la Tierra. “Será como si hubiésemos redescubierto el planeta” afirma Wagner.

La primera misión, bautizada como Davinci+, se encargará de estudiar la atmósfera, su formación, composición y evolución, con el objetivo final de averiguar si alguna vez existió un océano en Venus. Davinci+ también se encargará de enviarnos las primeras imágenes en alta resolución de los terrenos llamados teselas (tesserae), el equivalente venusiano de los continentes.

El nombre de la segunda misión será Veritas. Su objetivo es averiguar si los volcanes siguen activos y escanear la superficie de Venus, permitiendo a los científicos crear un mapa en 3D. Con estos datos se podrá reconstruir su historia geológica y entender porque un planeta con tantas similitudes ha terminado de manera tan diferente a la Tierra.

Las misiones irán acompañadas de nuevas tecnologías que facilitarán el estudio y los viajes espaciales. Entre ellas el Deep Space Atomic Clock-2, un reloj atómico espacial -cuya seña temporal ultraprecisa ayudará a que las naves espaciales puedan maniobrar de manera autónoma.

“Nuestra meta es profunda. No limitarnos a entender la evolución de los planetas y su habitabilidad en nuestro sistema solar, sino sobrepasar la barrera de los exoplanetas, un área de estudio emocionante y emergente en la NASA”, concluye Thomas Zurbuchen.

REFERENCIA

NASA Selects 2 Missions to Study’s «Lost Habitable» World of Venus