Japón logra aterrizar con éxito los primeros 'todoterreno' en un asteroide

Dos pequeños 'rovers' (vehículos de exploración espacial) enviados por Japón a la superficie de un asteroide han conseguido aterrizar con éxito.

Asteroide Ryugu desde la nave espacial Hayabusa-2
HAYABUSA2@JAXA

Los dos primeros rovers (o vehículos de exploración espacial) enviados por Japón a la superficie de un asteroide han conseguido aterrizar con éxito.

Se trata de Rover 1A y 1B (conocidos juntos como Minerva II-1). Estos dos ‘todoterreno’ fueron transportados por la nave espacial Hayabusa-2 de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) el pasado 21 de septiembre. La confirmación de su aterrizaje llegaba horas después a través Twitter, por parte del equipo Hayabusa-2: "Se confirma que ambos rovers han aterrizado en la superficie de Ryugu. Están en buenas condiciones y han transmitido fotos y datos. También confirmamos que se están moviendo en la superficie".

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Cada pequeño vehículo pesa alrededor de 1 kilogramo y están diseñados para saltar por la superficie del asteroide. El asteroide en el que aterrizaron es Ryugu, ubicado a unos 280 millones de kilómetros de la Tierra. El lanzamiento de Hayabusa-2 fue en diciembre de 2014.

Tras la liberación de los vehículos, Hayabusa-2 elevó su altitud a varios kilómetros por encima del asteroide.

¿Cómo llegaron hasta Ryugu?

Fue a finales del pasado mes de junio cuando la nave Hayabusa-2 llegó a Ryugu, que mide aproximadamente 1 kilómetro (0,6 millas) de diámetro. Se tiene previsto que esta permanezca aquí hasta diciembre de 2019, rastreando la superficie del asteroide y realizando una serie de investigaciones científicas concretas. Tal y como informaba el viernes el equipo de la Hayabusa-2, cuando la nave alcanzó una distancia al asteroide de 55 metros (180 pies), procedió a liberar a estos dos primeros módulos de aterrizaje, los primeros rovers móviles que se han desplegado en un asteroide.

Los pequeños vehículos consiguen "saltan" a través de la superficie girando una masa dentro de ellos. Esto provoca impulso, lo que hace que caigan o salten a través de la superficie. Cada movimiento debe ser cuidadosamente controlado para que no salten demasiado alto y escapen de la gravedad del asteroide, ya que la atracción gravitacional del asteroide es increíblemente débil. Mientras que en la Tierra pesan un kilogramo, en Ryugu cada módulo de aterrizaje tiene una masa relativa de menos de un cuarto de gramo. Cada salto puede alcanzar una distancia de varios metros, moviéndose a una velocidad de hasta 9 centímetros (3,5 pulgadas) por segundo.

A bordo de cada rover hay cámaras que envían imágenes del asteroide. También contienen sensores que miden la temperatura de la superficie en diferentes lugares. Las imágenes y los datos serán enviados de vuelta a la Hayabusa-2, que transmitirá la información a la Tierra.Hayabusa-2 es el sucesor de la misión Hayabusa, que visitó el asteroide Itokawa a principios del 2000. Esta nave espacial también intentó desplegar un módulo de aterrizaje, llamado MINERVA, pero falló y el vehículo se perdió.

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Aunque fallida en su objetivo principal, esa primera misión sí consiguió devolver una pequeña muestra del asteroide a la Tierra, aunque sin demasiado éxito. Hayabusa-2 intentará golpear la superficie del asteroide y formar un cráter, de donde recoger nuevo material para analizar.Además de estos dos primeros vehículos que ya se encuentran sobre el asteroide, Hayabusa-2 tiene otros dos exploradores: Mobile Asteroid Surface Scout (MASCOT) y el Rover 2, que también forman parte de la misión Minerva-II.

Por ahora, todas las miradas se centran en los dos pequeños ‘todoterreno,’ que patrullan sin descanso por Ryugu recopilando nueva información que enviarnos a la Tierra.

Fuente: IflScience.com

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