12 increíbles imágenes de Houdini que tienes que ver

Fue el azote de los espiritistas, el rey del escapismo y el primer ilusionista en alcanzar fama mundial. Una exposición en la Fundación Telefónica de Madrid recorre, de su mano, la historia de la magia.

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La clave de su éxito radicó en la incorporación de las tecnologías más punteras de la época a sus espectáculos y en su obsesión por investigar las bases científicas y racionales en las que se basa la magia, alejándola de los espiritistas y médiums que tanto proliferaban en su época y a los que desenmascaró sin descanso durante toda su vida, lo no significaba que no creyera en la posibilidad de contactar con los muertos. De hecho él mismo lo intentó, en vida, tras la muerte de su madre. Además, ideó un código que solo su mujer y él conocían para que, después de su muerte, ningún médium pudiera estafarles alegando estar contactando con ellos en el más allá. Él falleció primero y su mujer organizó varias sesiones de espiritismo durante muchos años, con la esperanza de que su esposo, de verdad, se pusiera en contacto con ella. Nunca sucedió.

“Un rasgo de su carácter era una vanidad tan evidente que era más graciosa que ofensiva”, dijo de él Conan Doyle

A través de su vida y obra, la exposición Houdini. Las leyes del asombro, que se podrá ver en la sede dela  Fundación Telefónica en Madrid hasta el 28 de mayo, traza la historia de la magia moderna y su evolución desde las barracas de feria, los museos de diez centavos en los que se inició el mago, hasta los grandes  espectáculos de masas que inauguró el propio Houdini y que llegan hasta hoy.

Vocación de mago

Según la última biografía del mago en español, Houdini (Ed. Almuzara), su primer truco se lo realizó a su madre, siendo un niño. Trabajaba como mensajero en Nueva York y había conseguido unas monedas: “De vuelta a casa, Harry repartió las monedas por toda la ropa y al acercarse a su madre le dijo: Madre, le voy a enseñar un truco, por favor, agíteme. Y cuando ella lo hizo, el dinero comenzó a caer sobre el suelo. ¿Ve? Hago magia, dijo”.  Años después,  su padre le llevó a ver el espectáculo  de un mago famoso, el doctor Lynn, que descuartizaba a su ayudante delante del público y luego lo volvía a recomponer. Este número, según muchos de sus biógrafos, fue el que le llevó, definitivamente, a interesarse por la magia. Tal fue su determinación que, cuando sus padres le enviaron a trabajar a una cerrajería para labrarse un futuro, él lo aprovechó para estudiar los mecanismos detrás de los cierres, que después lo convertirían en el maestro del escapismo.

Si lo veo no lo creo

Tenía una gran obsesión por demostrar su fortaleza física. No fumaba, no bebía y cada día se entrenaba haciendo gimnasia, lo que lo convirtió en un referente estético de la época y lo preparó para su especialidad, el escapismo. Entre sus mejores trucos estaban los que le llevaban a sumergirse en el agua dentro de cajas selladas. Incluso hizo construir una celda submarina, llena de agua, en la que entraba boca abajo con los pies enganchados en un cepo de madera, del que también conseguía zafarse. Otro de sus puntos fuertes eran las desapariciones. Ejecutó como nadie la Metamorfosis, el truco en el que el mago se intercambia con su ayudante, previamente atado y metido en un baúl precintado. Y al final de su carrera, asombró a las masas haciendo desaparecer un elefante de varias toneladas en escena.

Formó parte del comité de la revista ‘Scientific American’ donde desenmascaraba los trucos de los falsos espiritistas

También fue el primero en utilizar estrategias de comunicación para promocionar sus espectáculos antes nunca vistas, como los trucos “gancho” que hacía ante multitudes antes de una actuación, de los que se hacía eco la prensa, llevándole aún más espectadores.

Tras morir su madre, aseguró: “Mientras la mayor parte de la gente dice temer a la muerte, yo me considero preparado para enfrentarme a ella”. La hora le llegó el 31 de octubre de 1926, cuando un estudiante le pilló desprevenido y le propinó varios puñetazos en el estómago. Esto le desencadenó una peritonitis aguda que no se quiso tratar. Cuando al fin llegó al quirófano, tenía una infección abdominal que, en la época anterior a los antibióticos, era prácticamente una sentencia de muerte. Genio y figura, hasta la sepultura.
 

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Inicios circenses

En sus primeros años como mago Houdini trabajó en el circo de los hermanos Welsh. Allí aprendió trucos de contorsionistas y trapecistas que después usó en sus espectáculos.

A prueba de golpes

Houdini aseguraba ser capaz de aguantar cualquier golpe. En esta imagen simula recibir un puñetazo del campeón de los pesos pesados Jack Dempsey. Paradójicamente, su muerte se desencadenó tras una paliza recibida por un estudiante.

El mejor laboratorio

Disponía de un taller donde desarrollaba sus trucos.
Allí tenía todo tipo de cachivaches, lo último en tecnología y fotografía y miles de libros de ciencia y magia.

Encadenado

Durante su carrera, Houdini se liberó de esposas muy complicadas. En algunos casos, tardaba segundos y en otros hasta una hora. Mientras, el público esperaba pacientemente con la ilusión de que alguna vez no lo consiguiera.

La mejor promoción

Para zafarse de quienes copiaban sus números, en 1912 Houdini complicó su número subacuático, sumergiéndose en las aguas del puerto de Nueva York  en una caja de madera sellada de la que salía indemne.

Boca abajo

Sus exhibiciones de escapismo con una camisa de fuerza, colgado de una grúa a gran altura , eran un gran acontecimiento.

El bidón de leche

Para preparar este número, corrió cada día y, al llegar a casa, se metía en una bañera helada. Así consiguió aguantar cuatro minutos encerrado en el bidón, lleno de agua y esposado.

La celda acuática

“Una hazaña que raya lo sobrenatural”, rezaba el cartel que anunciaba este número de Houdini, el de la celda de tortura acuática. Un búnker lleno de agua en el que escapaba de un cepo de madera boca abajo. La celda es ahora propiedad de David Coperfield, que la adquirió en una subasta.

Doble exposición

Los médiums de la época trataban de demostrar sus poderes psíquicos con imágenes espectrales que Houdini desenmascaró, demostrando que usaban una técnica de doble exposición para crear imágenes traslúcidas.

El primer robot

En la época del cine mudo, Houdini protagonizó The Master Mistery (1919), un serial en el que encarna a un héroe que se enfrenta con un villano-robot, el primero de la historia del cine.

Un gran actor

“Los mejores críticos dicen que provoco mas asombro en la pantalla que sobre las tablas”, aseguró el propio Houdini.The Grim Game fue su primera película en Hollywood.

Historia de la magia

La exposición Houdini. Las leyes del asombro, en la Fundación Telefónica en Madrid hasta el 28 de mayo, narra la historia de la magia moderna y su evolución de la mano del rey del escapismo: el gran Houdini.

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