Hay ciudades que cuando las visitamos por primera vez es como si ya las conociéramos. Así, la primera vez que alguien pone el pie en San Francisco es probable que ya haya visto el Golden Gate en una doce de películas. Y lo mismo sucede con las más famosas capitales del mundo. Os ofrecemos un pequeño viaje por algunas de las urbes que más han aparecido en la gran pantalla.

San Francisco

El Golden Gate puede ser uno de los puentes más cinematográficos que existen. Allí intentaba suicidarse la misteriosa Madeleine (Kim Novak) en Vértigo (película a la que coresponde la foto).

Sus empinadas calles fueron el escenario de la inolvidable persecución automovilística de Bullit.

Y en la bahía se encuentra la prisión de Alcatraz, escenario de filmes tan inolvidables como El hombre de Alcatraz, con Burt Lancaster, o Fuga de Alcatraz, con Clint Eastwood.

En San Francisco se han rodado también filmes como Harry el sucio, Zodiac, Marnie la ladrona, Hulk…

Londres

Como imagen hemos escogido uno de los fotomontajes promocionales de Un hombre lobo americano en Londres, de John Landis.

La capital británica ha sido el escenario de filmes apocalípticos como 28 días después, de Danny Boyle, o la clásica ¿Qué sucedió entonces?, donde encontraban un ovni enterrado bajo la estación de metro de Charing Cross.

Sus barrios más cools han inspirado exitosas comedias románticas como Notting Hill. Y, paralelamente, directores como Stephen Frears o Mike Leigh han retratado sus zonas suburbiales y más deprimidas.

Tampoco es posible olvidar el distrito de White Chappel, donde Jack el Destripador cometió sus sangrientos crímenes, y que apareció en filmes como Asesinato por decreto (1978).

Roma

La ciudad eterna fue protagonista exclusiva de un soberbio largometraje de Federico Fellini titulado precisamente Roma, donde realizaba un paseo tan fascinante como surrealista por algunos de sus lugares más emblemáticos.

Fellini inmortalizó también la Fontana de Trevi en una mítica escena de La dolce vita.

¿Y quien puede olvidar el gran plano final de Roma, ciudad abierta, de Roberto Rossellini, con la Cúpula de la Basílica de San Pedro recortada en el horizonte?

El cine de Hollywood también utilizó la capital italiana como privilegiado plató. Vacaciones en Roma de William Wyler, con Audrey Hepburn y Gregory Peck puede ser el principal ejemplo. Pero Vincente Minneli también filmó en ella planos inolvidables en Dos semanas en otra ciudad, protagonizada por Kirk Douglas.

Las sandalias del pescador, Ladrón de biciletas, Caro diario, son otras célebres películas ambientas en Roma.

París

Puede que sea junto a Nueva York la ciudad más cinematográfica que existe.

Desde Al final de la escapada (1959), de Godard, con Anna Karina vendiendo periódicos en los campos Elíseos, a Midniogth in Paris (2012), de Woody Allen, con Owen Wilson cayendo embrujado por el sortilegio de sus calles, la lista de filmes ambientados en la capital francesa es interminable.

Se han rodado allí biografías de pintores como Montparnasse 17, de Jacques Becker (sobre la vida de Modiglianio), o Mouline Rouge, de John Huston (sobre Tolouse Latrec).

Gigí de Vincente Minnellu, Amelie de Jean Pierre Jeunet, vivir su vida de Godard o Besos robados de Francoise Truffaut, son solo algunas de las inolvidables películas que nos han transmitido el encanto de la capital francesa.

Estambul

El cine no ha permanecido inmune al poderoso atractivo de esta ciudad puente entre oriente y occidente. Allí vivió una de sus primeras aventuras 007 (con el rostro de Sean Connery) en Desde Rusia con amor. Y allí tuvo lugar también uno de los robos cinematográficos más famosos de todos los tiempos en Topkapi, donde una banda de delincuentes (integrada por Melina Mercouri, Maximiliam Schell, Peter Ustinov, Robert Morley…) trataban de sustraer una bubia con incrustraciones de diamantes de su famosísimo museo.

New York

La ciudad de los rascacielos es un plató cinematográfico en sí misma. Prácticamente no hay un solo rincón que no haya aparecido en alguna película.

Todos recordamso, por ejemplo, el puente de Brooklynn en Manhattan de Woody Allen, en Erase una vez en América, de Sergio Leone, o hasta en El crack de Jose Luis Garci.

La Estatua de la Libertad y la Isla de Ellis aparecían, por ejemplo, en El padrino 2, de Francis Ford Coppola.

Martin Scorsese en Taxi driver y Sidney Lumet en Sérpico, trazaron certeros retratos de sus distritos más deprimidos.

El Harlem bullicioso de los años 70 fue el escenario de películas como Shaft, Cowboy de medianoche reflejó la sordidez de sitios como la calle 42.

Venecia

Bella e inquietante a la vez, la ciudad de los canales fue el mortuorio escenario de Muerte en Venecia, la sobrecogedora película de Luchino Visconti (a la que pertenece la imagen).

Pero también el lugar donde la solterona encarnada por Katharine Hepburn vivía un amor otoñal en Locuras de verano de David Lean.

Mujeres en Venecia, de Joseph L. Mankiewicz, Casanova de Federico Fellini, o amenaza en la sombra, de Nicolas Roeg son otrios grandes filmes ambientados en dicha ciudad.

Tokio

Lost in translation es el primer filme que a la mayoría le viene a la cabeza al mencionar la capital japonesa. Pero no hay que olvidar que allí transcurren cintas tan inolvidables como viaje a Tokio, de Yasujiro Ozu, La casa de bambú, de Samuel Fuller, Yakuza de Sydney Pollack o Dodeskaden, de Akira Kurosawa.