El escritor, autor de best sellers cómo Chacal u Odessa, acaba de revelar que durante dos décadas trabajó como agente para el MI6 británico. Con motivo de esta noticia, repasamos la vida de algunos de los espías más célebres de la historia.

Frederick Forstyh

Las novelas del escritor británico (El cuarto protocolo, Chacal…) siempre han destacado por el gran realismo con el que describió el mundo de los agentes secretos. Pues bien, ahora sabemos que el autor contaba con información de primera mano.

Y es que Frederick Forsyth acaba de confesar que durante dos décadas trabajó como agente para el MI6 británico. Su colaboración con la agencia comenzó en 1967, cuando le enviaron a Biafra para que confirmara si se estaban produciendo matanzas de niños.

Sidney Reilly

Probablemente el espía más legendario de todos los tiempos. Audaz, seductor y despiadado, dicen que fue la inspiración para crear al personaje de James Bond.

Nació en Irlanda, aunque era de orígen ruso. Realizó numerosas y exitosas operaciones en Suráfrica, durante la Guerra de los Boers, y en Oriente Medio.

Tras la revolución bolchevique fue enviado a Rusia con el objeto de organizar un golpe de estado para derrocar a Lenin. Pero fue su último trabajo. La conspiración fue desmantelada y reilly desapareció en la Unión Soviética sin que se volviera a saber nada de él.

Se cree que fue ejecutado por los bolcheviques aunque, las versiones extraoficiales de la historia dicen que pudo pasarse al lado de los rusos con una nueva identidad.

 

 

Mata-Hari

Bailarina y cortesana holandesa (aunque ella se había pasar por javanesa) que fue fusilada por los franceses durante la I Guerra Mundial, acusada de ser una espía alemana.

Actualmente, los historiadores creen que nunca fue una espía a tiempo completo, y que se limitó a hacer trabajos ocasionales para los alemanes, con el fin de mantener su nivel de vida.

Juan Pujol

Conocido con el nombre clave de Garbo, oficialmente trabajó para los alemanes durante la II Guerra Mundial, aunque en realidad era un agente doble al servicio del Mi5 británico. Su misión más importante fue la que desempeñó en los meses previos al desembarco de Normandía, facilitando a Berlín información falsa, para hacerles creer que el ataque aliado se produciría en otra fecha posterior y en un lugar diferente.

Graham Greene

En 1939 comenzó a trabajar para el MI6 británico en la embajada de Liberia. Dejó su colaboración con el servicio secreto después de que su amigo Kim Philby (también agente) se pasara a los rusos.

Richembug

Hay veces en que la historia se confunde con la leyenda. Dicen de él que fue el espía más bajito de todos los tiempos. Medía tan solo 58 cm, y durante la revolución francesa se encargó de pasar información a las facciones antirrevolucionarias que había fuera del país. Cruzaba la frontera disfrazado de bebé, en un cochecito de niño que empujaba una cómplice suya.

Aline Griffith

Más conocida cómo la codnesa de Romanones. Fue una modelo estadounidense que, en 1943, empezó a trabajar como agente para la OSS, la agencia precursora de la CIA. Fue destinada a Madrid para informar de los movimeintos de supuestos agentes alemanes en España. Aquí conoció a Luis Figueroa, el Conde Romanones, y acabó casándose con él.

Kim Philby

El agente doble más célebre de todos los tiempos. Fue reclutado por el MI6 en 1939. Se le encargó la misión de captar más agentes entre estudiantes universitarios.

Kilby reunió a un grupo de jóvenes intelectuales que fue conocido como El Círculo de Cambridge. Pero, en realidad, Kim y sus colaboradores eran agentes dobles que trabajaban para los rusos, pasando información a la Unión Soviética.

En 1963, tras ser descubierto, desertó a Moscú, donde vivió hasta su muerte en 1988. Recientemente, se ha inisnuado que tal vez Philby fuera en realdiad un agente triple, y que su deserción estuviera pactada y, en realidad, pasara su exilio en Rusia trabajando secretamente para los británicos.