Las mejores noticias de sexo de la semana

Cada jueves hablamos de las tendencias sexuales más destacadas

 

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Código para asistir a una fiesta Foot Fetish

La primera norma, sentirse atraído por el fetichismo de los pies en cualquiera de sus modalidades. La más popular es el trampling, que consiste en caminar o pararse sobre un cuerpo, generalmente masculino, con el único objetivo de dar y recibir placer.

Sabíamos que en países como Brasil, Estados Unidos o Reino Unido triunfan exclusivos clubs privados que celebran fiestas Foot Fetish. A ellas acuden modelos que prestan sus pies a hombres adinerados que se dejan pisar pagando sumas de dinero a veces escandalosas. En España, sin embargo, el fetichismo de los pies ha tenido un carácter privado y suele quedarse en la intimidad de las parejas. Ahora, sin embargo, empiezan a organizarse fiestas como la Spanish Feet Fetish, que ya prepara en Málaga su tercera edición, según anuncia la sexóloga Arola Poch en su blog La luna de Arola. En ella se celebran juegos de pies, alfombras humanas, sesiones de masajes, demostración de juguetes eróticos y charlas y talleres sobre fetichismo.

A los asistentes se les pide buen ambiente, consenso, respeto y, sobre todo, buena disposición para disfrutar del placer de pisar o de ser pisado. Son las bases de esta práctica, catalogada dentro del BDSM (dominación/sumisión), lo que implica que uno de los participantes es sometido y el otro domina. Generalmente, la persona que pisa calza unos buenos tacones de aguja. 

Curiosamente, esta disciplina nació en la antigua Babilonia con la idea de proporcionar relajamiento muscular, aprovechando la red interminable de conexiones nerviosas en esta zona de nuestra anatomía. Los resultados terapéuticos son increíbles, aunque en este caso no tienen ninguna connotación sexual y se practica con los pies descalzos.

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Método Oming: Orgasmos a través de la meditación

Aunque el orgasmo no es el fin, la meditación Oming permite prolongar la sensación orgásmica durante 15 minutos. Su creadora, la escritora y terapeuta sexual estadounidense Nicole Daedone, propone la meditación como forma de vivir la sexualidad de un modo pausado e intenso. El método Oming se basa en caricias y estímulos sensoriales mientras el cerebro está centrado en pensamientos de carácter erótico y libre de cualquier tensión. Esta conexión entre mente y placer sexual tiene mucho que ver con que, según Daedone, la meditación activa el sistema límbico y provoca la liberación de oxitocina, igual que ocurre durante el acto sexual.

En estas sesiones de meditación que la experta realiza en las sedes de su organización One Taste, un monitor masajea el clítoris de la mujer deteniéndose especialmente en el cuadrante superior izquierdo. La mente de la mujer centra toda su atención en este punto y pide al masajista los cambios que desea en cuanto al ritmo o los movimientos de sus manos. El placer está en ese momento, no en las expectativas de alcanzar el clímax.

Según su fundadora, la técnica requiere paciencia y delicadeza. A sus sesiones acuden tanto hombres como mujeres con el objetivo de descubrir nuevas rutas eróticas a través de la espiritualidad. Los beneficios que aporta el método Oming se extienden al resto del organismo, ya que se considera una fuente de energía vital tanto a nivel físico como mental. Alivia el dolor, reduce los niveles de estrés e impulsa la felicidad. Daedone aconseja la práctica de la meditación orgásmica al menos una vez por semana. 

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Implantan el primer pene biónico

Un hombre de 43 años ha recibido el primer implante de pene biónico del mundo. El paciente perdió sus genitales cuando tenía solo seis años.

El nuevo 'dispositivo' tiene 20 centímetros de largo y funciona gracias a fluidos que llegan desde otro implante ubicado en el vientre que ayuda a inflar dos tubos en su interior. Además, el pene biónico tiene un botón que se activa en el escroto.

Tras 11 horas de cirugía, el equipo médico del University College de Londres logró la gran hazaña. Según reconoce el paciente, "cuando quiero un poco de acción sólo tengo que pulsar el botón ON".

Es la primera vez en 37 años que Mohammed Abad logra tener una erección tras el accidente que sufrió cuando sólo era un niño. Además, esta nueva tecnología le permitirá también poder crear una familia.

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