Cómo hacerlo todo

Vivimos en la época del ‘do it yourself’, del más castizo hágalo usted mismo, o de la autodependencia. El único límite lo pones tú. Solo necesitas un poco de creatividad, una pizca de imaginación y algunas dosis de entusiasmo. El resultado no te defraudará

 

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Una gran silla casera en 20 minutos

Richard Salomon, de la prestigiosa revista Popular Mechanics, te anima a construir tu propio asiento con apenas catorce tablones
Puedes fabricar tu butaca serrando varios tablones según las medidas que te proporcionamos o encargando su corte a un establecimiento especializado. Una vez que las tengas, practica, en primer lugar, un ángulo de 20º en los extremos de las piezas que van a ser las patas traseras (G). A continuación, únelas al tablón delantero del asiento (B) con tres tornillos en cada lado. Puedes ayudarte con un sargento –una herramienta de carpintería que sirve para sujetar dos piezas–. Fija en cuatro puntos este primer montaje a las patas delanteras, que deberán ir en posición vertical.
El paso siguiente consiste en atornillar con tres puntos en cada lado el segundo tablón que conformará la base del asiento. Una vez hecho, es el momento de sujetar los soportes de los reposabrazos (H) a la zona exterior de las patas delanteras. Este montaje te servirá de base para colocar los tablones en los que podrás apoyar tu cerveza o el periódico. La estructura delantera queda completada con un bastidor frontal (C) al que se le ha biselado el extremo superior.
Antes de ver la pieza acabada, coloca el travesaño trasero, en el que se apoyará el respaldo (D). Deberás rebajar 30º el borde para permitir que la zona en la que apoyarás tu espalda quede inclinada.
Ya solo te queda colocar los dos tablones que forman el respaldo (A), que irán atornillados directamente al travesaño trasero (D). Lija las rebabas y… ya puedes empezar a disfrutar de tu obra!

Reservar la mejor plaza en un avión

¿Las piernas no te caben y los sándwiches se han agotado? Todavía hay soluciones
Los asientos que están junto a las salidas de emergencia son los más solicitados por su espacio, y también los más difíciles de conseguir. Algunas compañías han empezado a cobrar por ellos; pero tanto si los logras de balde como si no, ten en cuenta que de las dos hileras destinadas a este fin la primera no permitirá reclinar el respaldo para no dificultar el paso en caso de un imprevisto. Opta, pues, a la segunda.
Ojo también al elegir un asiento cerca de los servicios o de la zona de trabajo del personal de vuelo, porque no podrás dormir. Lo ideal es acomodarse en las primeras filas, porque te asegurarás de que la comida llega caliente y las opciones de menú no se han agotado.

Sentar a tu perro en 15 segundos

Los expertos de Dos adiestramiento explican cómo lograr que tu mascota te obedezca
Si quieres que tu can siga tus instrucciones, lo más aconsejable es realizar sesiones de trabajo muy cortas, de apenas 3 o 4 minutos, para evitar saturarle. Pueden repetirse a lo largo del día hasta completar los 15 minutos. Para la primera fase, de tipo mecánico, coge un trozo de salchicha con los dedos pulgar e índice. Con el perro de pie frente a ti, pega la mano a su hocico y describe un movimiento ascendente a la vez que dices la palabra “sienta”. El perro, para conseguir la comida que lleva pegada a su hocico, terminará sentándose. Justo en ese momento aliéntale con un “muy bien”, dale la salchicha y dile “ale” para que se levante. Repite este proceso varias veces y, si es necesario, ayúdale a sentarse con la mano.
En la siguiente etapa, de tipo comprensivo, comenzamos igual que finalizamos la anterior, con la comida pegada a su hocico. Como el perro ya empieza a tener ese movimiento mecanizado, es fácil que, si levantamos la mano con la salchicha, aunque ya no esté pegada a su hocico, se siente al ordenárselo. Si lo hace, le felicitaremos y le daremos el premio. Para conseguir que el ejercicio sea perfecto, trabajaremos en sucesivas sesiones, de forma que aprenda a ejecutar la orden sin ayudas gestuales por nuestra parte. Insistiremos hasta que comprenda que debe permanecer en la posición de sentado mientras no reciba la orden contraria.
Puedes aplicar esta técnica a otros ejercicios que desees que haga tu mascota.

Un arreglo floral

El florista David Bourguignon aconseja utilizar una malla de gallinero
Tanto si se trata de especies silvestres como cultivadas, un truco para que el ramo no se desparrame demasiado en el jarrón es utilizar una malla de gallinero, de esas que tienen celdillas hexagonales. Con ella deberás hacer una bola no demasiado compacta, que permita introducir las flores de forma ordenada. Otro truco cuando la vasija es muy ancha consiste en hacer una cuadrícula con papel celofán sobre la boca de entrada, para que los tallos se mantengan enhiestos.
Con el fin de que el arreglo quede armonioso, comprueba que las flores tengan dos o tres veces la altura del recipiente. Empieza con un color y sigue con otro intermedio entre esa tonalidad y la siguiente. Comienza colocando las flores más largas y completa el arreglo posteriormente con las más cortas. Un relleno de hoja verde servirá de soporte entre unas y otras.
Si quieres que el ramo sea duradero, elimina todas las hojas que podrían entrar en contacto con el agua.

Cocer pasta ‘al dente’

Los trucos de la mejor `trattoria´
En la mayoría de las recetas de pasta se indica que debe estar “al dente”, pero ¿cómo se sabe cuándo alcanza este punto? Rosa María Castro, del restaurante Ars Vivendi, explica que “cuando el agua está hirviendo, la pasta fresca se distingue por su color opaco, algo más claro que al inicio de la cocción. La textura a la vista es brillante, lisa con bordes cerrados y de aspecto seco”.
Si eres de los que prefieren lanzar el espagueti contra los azulejos para ajustar el punto de cocción, mejor que dejes de manchar la pared y te fíes de los consejos que el fabricante siempre indica en los envases de pasta fresca.

Un volcán en la playa

El cráter expulsará el humo de su fuego interno
Prepárate para ser la atracción de la playa el próximo verano.
Haz una montaña de arena y practícale un orificio en la cima y otros cuatro en la base equidistantes entre sí. Las cinco entradas deben estar conectadas, de forma que haya una galería entre todas ellas. Retira toda la arena que puedas del centro de la montaña, justo en la base de sus entrañas. Enciende con un mechero un papel de periódico e introdúcelo cuidadosamente por uno de los orificios laterales hasta llegar a la cámara central.
Verás que por el improvisado cráter sale rápidamente una espectacular fumarola. El oxígeno que entra por los orificios de la base permitirá que la ignición se mantenga mientras haya materia combustible, es decir, hojas de periódico ardiendo, o hasta que llegue una ola traicionera que agüe tu obra.

Un bloody mary con truco

Un toque secreto te permitirá presumir de experimentado bartender
Dicen que debe su nombre a María Tudor, pero el Bloody Mary tiene otra historia. Fernand Petiot, un bartender del Harry’s New York Bar en París, un lugar frecuentado por personajes como Hemigway, creó el Bloody Mary en 1920 para dos clientes de Chicago. Ambos eran asiduos del Bucket of Blood, un local en el que trabajaba Mary, una camarera a la que apodaban Bloody Mary. A uno de ellos, el preparado de Petiot le recordó a la muchacha, y el cóctel recibió ese nombre en su honor.
Si, como Petiot, también quieres triunfar con tu preparado, añádele un toque de wasabi. La receta completa es:
–1 cucharadita de café de zumo de limón
–2 golpes de salsa Perrins
–Unas gotas de tabasco
–Una cucharadita de wasabi
–Vodka al gusto
Mézclalo todo bien con una cucharilla y añádele el zumo de tomate.

Hacer ‘running’ sin lesionarse

Chema Martínez, medalla de oro de Atletismo, te da sus consejos para mejorar tu técnica
Se trata de correr bien, de una manera elegante y eficiente. Por eso la técnica de carrera es muy importante. El objetivo es aplicar la fuerza de forma adecuada en cada pisada, para no perder energía. No hay más que fijarse en cómo lo hacen un corredor aficionado y otro profesional: el primero no le saca partido a su esfuerzo, mientras que el segundo tracciona aplicando la fuerza de la zancada con el objetivo de ayudar a la siguiente.

 Qué tener en cuenta
1. El pie fuerte. La mejor manera de que un corredor gane fortaleza en el pie es haciendo ejercicios de propriocepción. Se trata esta de una técnica basada en que el cerebro, a través del Sistema Nervioso Central, se comunica con los músculos para darles instrucciones precisas de cómo contraerse y prepararse para un momento en el que se les solicite el máximo esfuerzo. Una manera de lograrlo es realizando una gama de ejercicios completos con gomas del tipo Thera Band y una tensión relativamente fácil.
2. La pisada. El tiempo de impacto del pie contra el suelo en carrera ha de ser el mínimo posible. El objetivo es ser capaz de aplicar toda la fuerza en cada zancada, para avanzar lo máximo posible.
3. La mejor hora. Por la mañana, antes de ir a trabajar, es el momento adecuado para realizar tu actividad diaria. Después de la jornada laboral, el sistema nervioso suele estar algo dañado. Si tienes oportunidad, pide a algún amigo que grabe en vídeo tu carrera, para que después seas tú mismo quien corrija los fallos técnicos. Seguro que eres implacable contigo.
4. Trabajo de brazos. Con los codos en flexión de 90º y brazos ligeramente separados del tronco, realiza un trabajo de pesas de 2,5 kg imitando el movimiento de los brazos en carrera. Haz este ejercicio como máximo medio minuto, para evitar lesiones.
5. Trabajo de piernas. Para fortalecerlas, intenta realizar ejercicios de coordinación y amplitud, así como otros más específicos de skipping, tracción, batida, circunvoluciones de brazos, ejercicios de talones y glúteos, desplazamientos laterales… En total, esta actividad no debe extenderse más de 20 m.
6. Ejercicio de transferencia. Siempre es positivo practicar un ejercicio orientado a potenciar nuestra velocidad. Por eso, para finalizar la técnica de carrera, haz aceleraciones en una recta de 80-100 m. Puedes llevar a cabo esta actividad en progresión –es decir, empezando suave para finalizar en sprint– o bien a un ritmo constante que no exceda el 90% de tus posibilidades.

Qué zapatilla elijo
Apariencia, estabilidad, amortiguación y ligereza. Estos son los pilares de una buena zapatilla. Como norma general, debe tener en la suela una goma capaz de adaptarse a cualquier tipo de terreno y un peso de entre 270 y 300 g, aunque para competir deberá ser algo más ligera. El tamaño del corredor también es determinante. Cuanto más pese, mayor rigidez y estabilidad deberá tener el modelo que elija.

Hacerte la raya del ojo

No caigas en la tentación de estirarte el párpado para pintarte la raya. Lo único que lograrás es hacer arruguitas al final del ojo que provocarán un efecto acordeón. Mejor, levántate la ceja y, salvo que quieras un efecto borroso, elige un lápiz waterproof.
1. Si tienes el ojo caído, eleva el trazo un par de pestañas antes de llegar al final y difumina.
2. Para los almendrados, el trazo debe ser recto y borroso al final.
3. En el caso de ojos saltones, el mejor resultado se obtiene haciendo una línea fina desde la mitad del ojo para ir subiéndola y engrosándola según te acercas al final. Estos ojos también mejoran con una línea en su interior.

Parecer que sabes de vinos

Unas cuantas claves para triunfar como sumiller aunque no tengas ni idea
1. Etiqueta. Proporciona una información valiosísima. Un vino barato no cuida tanto su imagen. El buen bodeguero, sin embargo, se esmera en todos los detalles del proceso… El marbete te indica también el estilo de la casa: moderno, tradicional…
2. Añada. Si ha sido embotellado en los dos últimos años, será más ligero. Podrás aventurarte a decir que sus tonalidades son violáceas y con vestigios amoratados. Y casi seguro que no fallarás si comentas que tiene aromas primarios de frutas rojas –ciruela y fresa– y florales, porque no ha pasado por barrica. Este tipo de vinos debe tomarse a una temperatura de 14ºC.
Si, por el contrario, ha sido embotellado hace más de dos años, se tratará de vino con crianza. En este caso, presume diciendo que afloran matices cereza y teja, y aromas a fruta madura con especias, tostados, cueros, café… Incluso atrévete a rizar el rizo explicando que se perciben notas de vainilla y coco de las barricas de roble americano. Pide que te lo sirvan a 18ºC, para que el vino exprese todos sus aromas.

Cambiar una rueda sin gato

¿Y si estás en medio del campo y no llevas gato ni kit antipinchazos?
Cuando se practica 4x4, el riesgo de pinchar es elevado. Si ese es el caso y ningún miembro de la expedición lleva gato, coge uno de tus neumáticos de repuesto de tu coche o de cualquier compañero y encájalo entre el parachoques y el suelo formando ángulo. Introduce la reductora y, lentamente, da marcha atrás (o hacia adelante si el pinchazo es delantero) hasta que la rueda quede vertical gracias al movimiento de palanca. Al estar la carrocería elevada, podrás realizar las operaciones necesarias para solucionar el problema. Luego, avanza lentamente para liberar la rueda aprisionada.

Elegir habitación de un hotel

Gánate al recepcionista
1. En los hoteles se suele utilizar una fórmula que se llama upselling. Consiste en ofrecer una categoría de habitación superior a la comprada pagando muy poco más. La clave está en que el establecimiento tenga plazas VIP disponibles en el momento de que tu hagas el check-in. Si es así, no será difícil que puedas acceder a una de ellas por una cantidad irrisoria.
2. Las reservas por medio de ciertos portales hoteleros (hay algunos como Booking y Tripadvisor que han adquirido una gran importancia por el volumen que manejan) reciben un trato preferencial en la asignación, siempre que haya disponibilidad.
3. También es básico ganarse al recepcionista: contarle un bonito recuerdo del hotel, una graciosa anécdota del último viaje o estancia, decir que se celebra un cumpleaños, aniversario, luna de miel… suele dar muy buenos resultados.

Pedir un aumento de sueldo

Irritarte no te ayudará a conseguir tu objetivo
1. No se trata de pedir, sino de argumentar de forma razonada que se aporta más de lo que se recibe, explica Jesús de Benito, miembro de la Red de BSA del IESE.
2. Valora tus puntos fuertes y tus méritos.
3. Considera si tu empresa puede permitírselo y si es el momento presupuestario adecuado para una subida.
4. Ten en cuenta la psicología de tu jefe para basar tu solicitud en la obtención de unos resultados concretos, la equidad interna, tu competitividad exterior, etc.
5. Fíjate una cantidad a la que consideras que debes llegar. Si tu superior ofrece resistencia, plantéale una subida escalonada. Más vale un pequeño compromiso  que un “ya hablaremos en el futuro”.

Sacar partido a la maleta

Un par de zapatos que combinen con todo te permitirá ahorrar espacio
El juego de los números. ¿Qué necesitas? Un par de pantalones, dos faldas o dos shorts, cinco partes de arriba versátiles y zapatos…  Ten en cuenta que el calzado ocupa mucho espacio. Intenta elegir un par que te combine con todo. Haz una lista de lo que necesites y vete marcando cada pieza a medida que la vayas introduciendo. A la vuelta, chequea lo que vayas metiendo, para no olvidar nada.
Crea un armario-cápsula. Concéntrate en una paleta de colores para que puedas crear muchos estilismos con muy pocas prendas, según aconsejan en Samsonite.
De abajo arriba. Apóyate en una superficie plana, para que la ropa no se arrugue, y coloca los artículos grandes en el fondo.
Vaya rollo. La maleta se aprovecha mejor si enrollas los pantalones, las faldas y los shorts. En el caso de las prendas para el torso, colócalas hacia abajo, dobla para atrás las mangas y enróllalas de abajo hacia arriba.

Atarse los zapatos en 2 segundos

Varía tu técnica y no pierdas el tiempo en una tarea tan absurda
Es uno de los desafíos más grandes al que nos enfrentamos cuando somos pequeños. Aprender a atarse los zapatos supone entrar en un mundo de “mayores” repleto de estímulos. El problema es que décadas después de aquel aprendizaje, seguimos utilizando la misma técnica. Aquí te proponemos una variante muy rápida y eficaz que dejará boquiabierto a todo aquel que vea cómo te atas los cordones.

Hacer pan en tu propia casa

El día anterior a la cocción del pan, pon en un bol harina, agua, levadura de panadero y sal (500, 320, 4 y 8 g, respectivamente), explica Iban Yarza, autor del libro Pan casero. Mezcla los ingredientes con la mano y deja descansar la masa 5 minutos. Transcurrido este tiempo, pliégala como si fuera un tríptico. Espera otros 5 minutos y vuelve a plegarla. Tapa el bol con film plástico y mételo en la nevera. Al día siguiente, divide la masa en dos piezas y estira cada una hasta formar una lengua de masa de unos 40 cm de largo. Espera una hora para que fermente antes de meterlas en el horno precalentado a 250ºC. Para que el pan “crezca”, vierte un vaso de agua en una bandeja metálica que habremos puesto al encender el horno. Retírala después de 10 minutos y prolonga la cocción del pan otros 15 o 20 minutos, según te guste más o menos corteza.

Quitarle el olor al casco de la moto

¿Qué haces cuándo tienes una cazuela sucia y maloliente? La metes en el lavaplatos, ¿no? ¿Por qué no actuar del mismo modo con el caso de la moto? Para devolverle todo su esplendor, lo mejor es darle una buena lavada. Nosotros lo hemos hecho con un Acerbis Sunset, visera incluida. Junto a platos, vasos y tazas, lo “higienizamos” seleccionando el programa de copas, es decir, a 45ºC. Pegamentos y materiales resisten sin ningún problema. Para secarlo, espera 48 h o, si tienes prisa, apóyalo sobre una de las rejillas que los microondas tienen para la función gratinado. Colócalo todo sobre una de las resistencias de la vitrocerámica, que el casco no toque la placa. Poco a poco, el calor irá ascendiendo y secando los corchos y gomas interiores.

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