Segundo ejemplo

Éste es el segundo ejemplo: La piedra de Rosetta.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
La piedra de Rosetta

Esta piedra, asímismo, es una elección de lo más apropiada, por cuanto dio la clave para descifrar el lenguaje jeroglífico a Champollion. Contiene una inscripción bilingüe (griego y egipcio) de un decreto del faraón Ptolomeo V, en tres formas de escritura: jeroglífica, demótica y griega uncial (con letras mayúsculas).

Primer paso

Cae en la cuenta de que la piedra de Rosetta (o, de oídas, “simplemente” roseta) puede ser vista como una piedra rosa con un “-et-” insertado “piedra ros (-et-) a”.

Segundo paso

Pi (símbolo matemático) “-edra” (“arde” al revés). Ro (letra griega) “-seta”.

Tercer paso

“Pie” + “D” + “aro” (ora al revés) + “seta”. ¿Cómo cuestuionarlo? Es imprescindible evitar introducir el término “piedra” en la pregunta, porque eso es otorgar demasiadas facilidades. Se puede optar por un enunciado más informatívo: “Se valió de ella el protagonista del anterior (jeroglífico)”. O bien, por uno más ambiguo: “Veterano diccionario egipcio-griego”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Ser humano