Grandes farsantes, tramposos y embusteros de la historia

Los engaños, pero sólo unos pocos han logrado elevar sus embustes a categoría de arte

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
El ‘gracioso’ del móvil mintió a los medios de comunicación mundiales

Quién es? Nectarios Sotirius Boutas, un desaprensivo que distribuyó un falso SOS enviado por móvil tras la tragedia aérea ocurrida en Grecia el 13 de agosto.
Su gran mentira: Relató que su primo, Niko Petridis, viajaba en el avión siniestrado y que, instantes antes del accidente, le envió un angustioso mensaje que decía: “El piloto está azul. Nos estamos congelando. Adiós, primo”.
Su gran éxito: Su nombre apareció en los diarios y televisiones de todo el mundo.
Su gran fracaso: Pero se descubrió que todo era falso al comprobar que no había ningún Petridis en el pasaje.
El final: Al verse acorralado, el “bromista” confesó que había mentido por ansia de notoriedad.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Un capitán audaz timó al ayuntamiento de Köpenick

Quién era? Wilhelm Voigt, un timador que se hacía pasar por capitán del Ejército prusiano para comer y dormir gratis en los hoteles.
Su gran golpe: En 1906, disfrazado con su uniforme, se dirigió al ayuntamento de Köpenick y, tras reclutar a unos soldados que hacían la ronda, se presentó ante el alcalde. Dijo que le enviaban de Berlín para inspeccionar las cuentas públicas. Tras revisar los libros, alegó que había irregularidades y confiscó el dinero de la caja fuerte.
Su gran éxito: Se llevó 14.000 marcos.
Su gran fracaso: Fue arrestado y condenado a diez años de prisión. El desenlace: Su audacia le granjeó las simpa­tías de la nación, motivo por el que el káiser le concedió el indulto.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
El primer emperador de EEUU estafó a todo el estado de California

Quién era?: Un timador llamado Joshua Norton.
Un plan maestro: Llegó a San Francisco disfrazado con un uniforme y haciéndose pasar por agregado militar. Como entre California y el resto del país aún no existían ni ferrocarril ni telégrafo, nadie verificó su identidad. Y gracias a ello, se alojó gratis en el lujoso Hotel Jardín del Paraíso.
El gran golpe: Tras ganarse la confianza de la alta sociedad, Norton publicó un delirante edicto: el Congreso de Washington se había disuelto a causa de la corrupción, y hasta que volviera a reinar el orden, él tomaba el mando de la región. Un mes más tarde se proclamó emperador.
Su gran triunfo: Norton instaló su corte en el hotel, y cada tarde paseaba acompañado por su escolta y dos mastines. Los domingos asistía a misa, pero cada semana a una iglesia diferente, para no ofender a los fieles de ningún culto. Además, los ciudadanos de San Francisco le pagaban un impuesto semanal de tres dólares, y los comerciantes, de cinco.
Su gran fracaso: Al estallar la Guerra de Secesión convocó a los líderes de ambos bandos, Lincoln y Jefferson Davies, para una conferencia de paz. Pero ninguno acudió.
Su final: Murió en 1880 y 30.000 personas asistieron a su funeral.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Un falso héroe antinazi embaucó a las auténticas víctimas

Quién es? Enric Marco, el ex presidente de la Asociación de Víctimas Españolas del Campo de Mathausen.
Sus embustes: Se inventó un pasado heroico como miembro de la Resistencia francesa. Supuestamente, la Gestapo le arrestó en 1943 y le condujo al campo de concentración de Flossenbürg, donde estuvo cautivo hasta 1945.
Su gran éxito: Marco rentabilizó esa mentira durante 18 años. Los supervivientes del horror nazi le nombraron su representante, ofreció mil conferencias, y en 2001 recibió la Cruz de Sant Jordi.
El gran fracaso: El historiador Benito Bermejo desmontó la farsa al revisar los archivos de Flossenbürg y ver que el nombre de Marco no figuraba en ninguna lista.
La cruda verdad: La historia real de Enric Marco no es nada heroica: en 1942 viajó a Alemania como trabajador voluntario y regresó a España un año después, sin haber estado prisionero en ningún campo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
La fuga que nunca existió se la creyeron 66 millones de personas

Quién era? Billy Hayes un joven cuya supuesta odisea inspiró el filme El expreso de medianoche (1978).
Su gran trola: Dijo que le arrestaron en el aeropuerto de Estambul por tráfico de drogas y fue condenado a cinco años de prisión en un penal de Turquía, dónde sufrió abusos inhumanos hasta que logró fugarse.
La verdad: Es cierto que le pillaron con hachís, pero sólo pasó dos meses en la cárcel turca, de la que nunca se fugó. Y tras su liberación, viajó a Grecia, donde vivió dos años en una comuna.
Su gran éxito: Oliver Stone y Alan Parker convirtieron su fantasiosa aventura en una película que vieron 66 millones de personas.
Su fracaso: En 1992, uno de sus viejos compañeros de comuna reveló toda la verdad a cambio de dinero.
El desenlace: Billy escribió otro libro explicando la razón de sus mentiras, pero esta vez nadie se lo publicó.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
El hombre de las mil caras se burló del FBI y la PANAM

Quién era? Frank Abagnale,el estafador cuya vida contó Spielberg en el filme Atrápame si puedes.
Sus mentiras: Frankie inició su carrera criminal con 16 años, falsificando cheques bancarios. Para darse aire de respetabilidad, se hacía pasar por piloto de la PANAM. Y con tanto éxito, que hasta viajaba gratis por todo el país, acompañado por su novia, que iba disfrazada de azafata.
Camaleón humano: Su habilidad para los disfraces le permitió, además, hacerse pasar por médico y ejercer durante un año en un hospital de Detroit, sin que nadie le pidiera su título académico. También ejerció como entrenador de fútbol.
Sus éxitos: Ganó miles de dólares y no se privó de ningún capricho: ropa cara, coches de lujo...
Su fracaso: Pero como el FBI le pisaba los talones, huyó a Francia, donde fue arrestado a la edad de… ¡22 años! Pasó un año en el penal de Marsella, el más duro del país, donde enfermó de hepatitis.
El final: Actualmente, trabaja para el FBI como asesor en casos de fraude.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Una dama de uniforme engañó al Ejército británico

Quién era? Miranda Barry, la primera mujer médico militar, aunque se hacía pasar por hombre.
La farsa: Disfrazada de varón, estudió Medicina en la Universidad de Edimburgo. Luego, bajo la falsa identidad de James Barry, ingresó en el Ejército y fue destinada a Sudáfrica.
Su gran éxito: Mejoró las condiciones de vida de las leproserías de la colonia.
Su gran fracaso: Su vida privada. Vivió un romance secreto con un oficial e incluso tuvo un hijo, pero hubo de dejarlo al cuidado de unas religiosas.
Su final: Murió en combate. Cuando sus camaradas retiraron los harapos del uniforme, descubrieron su auténtico sexo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
El nuevo hijo pródigo estafó a la baronesa lady Henrietta Tichborne

Quién era? Tom Castro, un granuja que suplantó la identidad de un noble británico, Roger Tichborne, desaparecido en un naufragio.
La farsa: Lady Henrietta, la madre del infortunado, recibió una carta de un truhán llamado Tom Castro, que decía ser su hijo perdido. El auténtico Tichborne era alto y rubio, y el farsante, bajo, moreno y gordo. Nadie en su sano juicio podría confundirles. Pero, la madre, enloquecida por el dolor, le reconoció como su hijo.
Su éxito: La baronesa le pasó una pensión mensual de mil libras.
El fracaso: La familia aceptó la farsa por respeto a Henrietta, pero tras su muerte, llevaron al bribón a los tribunales.
Su final: Marco murió pobre como una rata, pero Borges le dedicó un capítulo de Historia de la infamia.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Curiosidades