Una recopilación de los epítetos más peculiares de cada Comunidad Autónoma recogidos en el ‘Gran libro de los insultos’. Y también verás las palabras y los temas favoritos de agravio en algunos países europeos, según la Universidad de Groningen

GALICIA
“FALANDEIRO”: Llaman así a los pelotas, que dan coba o halagan interesadamente. Quizá venga del árabe mezclado con el galaico.

ASTURIAS
“YOCU”: En pueblos recónditos, lo utlilizan para llamar loco a otro, aunque etimológicamente (occare) es como “seso hueco”.

CANTABRIA
“PEONZO”: Sobre todo en la montaña, lo usan para quienes hablan atropelladamente, sin orden y a quienes se entiende mal.

CASTILLA Y LEÓN
“COCOROBOCHINDO”: Al que está en la inopia o vive en el país “de cocorobochindo”. Es sobre todo de palentinos.

EXTREMADURA
“FARRAGÁS”: También “farragua” o “farraguas”. Se usa para insultar al desaliñado, pero también para los niños traviesos.

CANARIAS
“ANTOÑITO”: Se aplica a los tímidos y timoratos, especialmente a los que no se acercan a las mujeres ni aunque vean el éxito seguro.

ANDALUCÍA
“ALJOFIFA”: Es como llamarte sucio y despreciable. Ya lo utilizó Cervantes en El Quijote y realmente se refiere a un trapo de fregar.

MADRID
“FANÉ”: Anticuado, retrógrado, feo, triste, fuera de la realidad, pasado de moda… También se utiliza para “estar alicaído”.

NAVARRA
“ESCUCHAPEDOS”: Es aquel al que le gusta darse importancia difundiendo chismorreos. El punto escatológico es muy de la zona.

CATALUÑA
“FABA”: No basta con llamarle imbécil, sino que este apelativo incluye el ser patoso y cargante. Y no se da cuenta.

ARAGÓN
“ESTRAFOLLADOR”: Es un manirroto, un dispendiador, que gasta rápido y más de lo que tiene. Del latín fullare, “destruir”.

BALEARES
“BORINOT”: Viene de borín, que es el botarate, gamberro, el que arma jaleo (borinear). Procede casi seguro de Aragón.

LA RIOJA
“ARRENCÁNCANO”: Si eres ruin, de carácter difícil y raro, te lo llamarán especialmente en Calahorra. Por lo tanto, poco apreciado.

VALENCIA
“CHIQUILICUATRE”: Quien nos representó en Eurovisión era un don nadie, mequetrefe y zascandil. Muy del Madrid del siglo XVIII.

CASTILLA-LA MANCHA
“SINENTRAERO”: Cabezota. Es alguien a quien no le cabe en la cabeza lo que no sea su idea preconcebida.

MURCIA
“ZAMBULLO”: “Sujeto petulante que se da importancia sin tenerla y cuya conducta es insufrible”, apunta Celdrán.

EUSKADI
“ZABORRO”: Así apodan los vascos al manazas, chapucero que hace las cosas mal por quitárselas de encima cuanto antes.

ESPAÑOLES

La virilidad, los genitales, la familia y las incapacidades mentales centran los insultos más frecuentes.

INGLESES

El culo y todo lo escatológico son los protagonistas favoritos. Ass o asshole (ojo del culo) son clásicos.

GRIEGOS

Aparte de la virilidad, un griego es especialmente incisivo con los defectos físicos del insultado.

NORUEGOS

Quizá por la tradición de la mitología nórdica, todo lo que se asocie con el diablo es buen arrojadizo.

FRANCESES

“Puta”, “putón” y “cabrón” son los dardos más frecuentes, aunque no sean dirigidos a una mujer.

HOLANDESES

También insultan con “puta”, pero llama la atención sus alusiones a la higiene y a las enfermedades.

ALEMANES

La escatología (culo, excrementos…), las enfermedades y las deformidades les dan mucho juego.

ITALIANOS

Muy similar al tipo de agravio español (virilidad y defectos), pero con especial sensibilidad con la familia.

‘Savidurría’ popular

La mejor prueba de cómo una buena ristra de agravios resulta la mejor defensa es este cartel auténtico que rueda por ahí.