Sexo en la tribu Angu

En algunas culturas, las relaciones sexuales son agresivas y reprimidas

 

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Angu: se sustituyen besos por mazazos

Llamados kukukuku por sus vecinos, los angu de Nueva Guinea son un pequeño, pero feroz, pueblo conocido por sus ataques sorpresa a los demás grupos limítrofes. Incluso entre ellos, un hermano es capaz de asesinar a otro por una discusión, y negar el saludo puede significar la muerte de un mazazo, porque la violencia forma parte de la vida cotidiana. Entre los kukukuku, la homosexualidad orogenital se prescribe para los adolescentes y jóvenes, pues el ingerir semen se estima esencial para la fortaleza, la virilidad y el crecimiento masculino. La probabilidad de que una niña nunca sea apuñalada, golpeada o gravemente herida a lo largo de su vida, ya sea por una co-esposa o por su esposo, es nula. No saben lo que es besarse, y hombres y mujeres evitan el contacto físico en público.

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Hombres Asmat, cortadores de cabezas

Suelen utilizar como almohada el cráneo de sus enemigos. Decapitarles se considera una actividad básica para el buen desarrollo físico de los jóvenes y para impulsar su maduración sexual. En las ceremonias de iniciación, la cabeza decapitada de la víctima se coloca entre las piernas abiertas del iniciado, casi tocando sus genitales. Las esposas incitan a los hombres a la caza de cabezas, y avergüenzan públicamente a sus maridos si no lo hacen. Hoy dia, los asmat constituyen una sociedad básicamente patriarcal. Las mujeres han de demostrar abatimiento y sumisión durante la ceremonia de la boda, y las relaciones sexuales entre marido y mujer no están permitidas desde el comienzo del embarazo hasta que el hijo camina. Las muestras de afecto entre hombres y mujeres son extraordinariamente raras.

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Los Etoro, campeones de la abstinencia

Consideran muy peligroso el sexo y se limitan a usarlo únicamente para la reproducción. Está prohibido el coito entre hombres y mujeres entre 205 y 260 días al año. Fuera de ese período, también está mal visto, e incluso puede llegar a ser fuente de sanciones. Conciben el sexo como un trabajo u obligación para la reproducción, y no como algo placentero. Ente los etoro, como en otras muchas sociedades de Nueva Guinea, las mujeres amamantan a los cerdos.

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