La cabeza de caballo y otras cosas que salen en las películas que eran reales y no atrezo

La industria del cine no se anda con tonterías. Si necesita algo, no para hasta conseguirlo

Sin lugar a dudas, la puesta en escena es uno de las grandes preocupaciones de cualquier cineasta. La mayoría de las ocasiones, el material de atrezo necesario se consigue subcontratando empresas que, por un precio que deja en una situación muy poco digna al trabajador, hace el apaño. Pero en otras ocasiones, la perfección corroe al director o al encargado del estilismo y buscan cosas reales. Aquí van diez de las más divertidas.

10. Los esqueletos en Poltergeist

El final de Poltergeist es inolvidable para muchos. En una de las escenas, una mujer cae en el fango y, de repente, es abordada por un montón de esqueletos espeluznantes. Dicha escena, ha sido calificada constantemente como una de las más terribles y chocantes del cine, en parte, por culpa de lo realistas que se ven los restos decadentes de lo que un día fueron seres humanos.

El caso es que ese es el problema de que sea tan espeluznante: los esqueletos son 100% reales y se obtuvieron, -depende de a quién se le pregunte, claro-, por un amigo que trabaja en una Universidad de Medicina o alguien que tenía facilidad para conseguir esqueletos. Ah! y la actriz que cayó en el fango no tenía ni idea de con quién se estaba enfrentando en el fango. La razón por la que utilizaron estos esqueletos no era estética ni por un perfeccionismo recalcitrante del director. Lo cierto es que, nadie sabe cómo, pero les salió más barato comprarlos reales que encargarlos hacer en caucho.

9. La cabeza del caballo de El Padrino

En un principio, para la icónica escena deEl Padrino se suponía que la cabeza de caballo iba a ser falsa y, aunque el equipo de diseño consiguió una muy resultona, a Francis Ford Coppola no le pareció lo suficientemente realista.

Por ello, el equipo de producción fue a lo seguro en el segundo intento. Se dirigieron a una fábrica de alimentación para perros y compró una cabeza de caballo. Una vez en escena, al igual que le pasó a la actriz de Poltergeist, nadie se molestó en decirle al actor que la cabeza del caballo era real, por lo que su reacción al verla pro primera vez se dice que es 100% auténtica.

8. La puerta de El Resplandor

La mítica escena en la que Jack Nicholson rompe la puerta con un hacha no fue sencilla de grabar. Necesitó un total de tres días y 60 puertas para que Kubrick estuviese contento con ella. El problema es que Nicholson, con experiencia a sus espaldas de bombero, rompía la puerta demasiado pronto y le quitaba toda la tensión al momento.

Así que golpeó y golpeó hasta que a Kubrick le gustó.

7. Cuando Tywin Lannister se transformó en carnicero

Charles Dance, el actor que interpreta a Tywin Lannister ha reconocido en varias ocasiones que una de las cosas más locas que le han pedido en Juego de Tronos es desollar un ciervo. Cuando se acercaron a él para tantearle, le preguntaron si era vegetariano. Al responder de forma negativa, le comunicaron que el patriarca de los Lannister tendría que desollar un ciervo en una escena.

Para que Dance pudiera defenderse bien, el equipo de rodaje consiguió que un carnicero le enseñara cómo quitar la piel y hacer que las tripas caigan en un cubo. Al día siguiente, Dance clavó la escena (nunca mejor dicho).

6. Las armas de El Señor de la Guerra

En El Señor de la Guerra, Nicolas Cage interpreta a un carismático traficante de armas. Filmada principalmente en la República Checa, la naturaleza de la película requería que la producción consiguiese, de alguna manera, 3.000 armas para una escena (así como varios tanques).

Según el director del film, Andrew Niccol, en realidad era más barato comprar Kalashnikovs reales que pagar para que les fabricasen unos cuantos falsos. Dado al presupuesto que tenía, Niccol admitió que tuvo que volver a vender la mayor parte de las armas al vendedor original y no destruirlas como había pensado. En sus propias palabras: "no sería un buen traficante de armas".

En cuanto a los tanques que se ven en la película, también eran reales y fueron prestados por la misma fuente. La única condición es que solo podían usarse en determinadas escenas, ya que el vendedor se los quería vender a Libia.

5. La mala baba de un par de directores

Existe un rumor sobre la producción deTeam America: La policía del mundo que afirma que hay varios momentos de la película de lo más cutre que tienen un oscuro fin. Al parecer, estas escenas (como el opening, que asusta si previamente si no sabías nada del film) fueron incluidas específicamente para hacer pensar a los ejecutivos de Paramount que el dúo de directores había desperdiciado todo su dinero cuando lo vieron por primera vez. Según algunas fuentes, como predijeron los directores, a los ejecutivos de Paramount casi les da un síncope al ver la intro.

Aunque la veracidad de esta historia es discutible, se sabe que Matt Stone y Trey Parker desperdiciaron enormes cantidades de dinero en Paramount. Con este fin hicieron todo lo necesario para que algunas escenas pareciesen todo lo mal hechas que fuese posible e incluyen objetos de tamaño natural en algunas escenas para deshacerse del sentido de escala. Tal vez, uno de los ejemplos más sorprendentes es la escena en la que el difunto Kim Jong canta y pasa una gran estatua de sí mismo. Si te fijas detenidamente, verás que no es realmente una estatua, sino una persona pintada con color dorado para que parezca una (puedes verlos durante un segundo en el breve momento en que están en la pantalla).

4. La guitarra de fuego en Mad Max: Fury Road

Hay una mítica escena en esta película en la que vemos a The Doof Warrior (que en realidad es un guitarrista australiano llamado iOTA) lanzar fuego a diestro y siniestro con el mástil de su guitarra.

Como explicó el director George Miller,Mad Max: Fury Road fue elaborada con efectos prácticos al 90%. Básicamente, casi todas las cosas chulas que se veían en pantalla ocurrían de verdad, resultado de la aversión de Miller a los efectos especiales y el amor a hacer las cosas él mismo. El ejemplo más radical de esto es, sin duda, la guitarra que escupe fuego. Inicialmente, el equipo unió un lanzallamas con una guitarra fabricada que no tenía sonido, ya que pensaban añadirlo en la postproducción. Pero cuando Miller la vio y pidió a alguien que la conectara, se percataron de que el director quería que funcionase de verdad.

Las nuevas partes de la guitarra se agregaron rápidamente al objeto e incluso se conectó a los altavoces. Esto permitía al guitarrista que interpretaba a Doof Warrior tocar mientan grababan sus escenas.

3. La guitarra de The Hateful Eight

Kurt Russell es ese tipo de actor que ha acumulado tanta buena voluntad a lo largo de los años, que casi podría perdonársele cualquier cosa. Quizá eso es lo que explica cómo se salvó cuando se cargó una guitarra antigua de valor incalculable en el set de The Hateful Eight.

Para cualquiera que no haya visto la película y se esté rascando la cabeza, en la película hay una escena donde el personaje de Russell destruye una guitarra como la buena estrella de rock a la que interpreta. El guión pedía a Russell que se cargase una guitarra falsa, ya que la que se toca en esa escena era una Martin de 1870. Aparentemente, Russell no tenía ni idea de que la guitarra que cogió pertenecía a un museo y no era una réplica, por lo que la destrozo sin piedad (no os perdáis el vídeo de arriba, en el que se ve a Jennifer Jason Leigh reaccionando de una forma 100% real, ya que sabía lo increíblemente valiosa que era la guitarra).

Como si de por sí esto no fuese ya lo bastante malo, la guitarra no estaba bien asegurada y estaba tan dañada que no había forma de repararla. Aunque el museo ha anunciado que no volverán a prestar más artículos a los cineastas, el hecho de que ahora puedan exhibir una guitarra antigua de gran valor destruida por Kurt Russell, es probablemente un buen premio de consolación.

2. Los lobos de The Grey

La película pasó por una pequeña controversia cuando Neeson admitió en una entrevista que la película utiliza varios cadáveres de lobo reales. Según el director, los restos de los animales procedían de un cazador local.

También reveló que de vez en cuando preparaban estofado de lobo para ayudarles a calentar el ánimo. Aunque Neeson reconoce que a la mayoría del reparto no le gustaba el sabor, pero como él es irlandés, no tiene tantos problemas.

1. Cuando Young Frankenstein quiso rizar el rizo

Esta entrada es un poco diferente al resto, por lo que tendrás que perdonarnos. La película Young Frankensteines una parodia del clásico Frankenstein de 1931 y sigue las aventuras del Dr. Frederick Frankenstein, sobrino del doctor original, Victor Frankenstein.

Queriendo que su película de parodia se pareciese lo máximo posible a la original, Mel Brooks, el director, intentó localizar a Kenneth Strickfaden, el hombre que había elaborado el atrezo para la película original, con el fin de saber si aún guardaba algo de aquel tiempo. Cuando Brooks encontró a Strickfaden, reveló que todavía tenía prácticamente todo el conjunto original de Frankenstein muerto de risa en su garaje. Strickfaden accedió a prestar el material a Brooks.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Ser humano