Lujuria en espray

Pasó el tiempo en el que se esperaba una revolución similar a la de la Viagra.

image
“Daos una ducha juntos…”, suele ser el primero de los consejos sexuales. Pero según científicos de la Universidad A&M de Texas, lo mejor es comer sandía, sí, sandía, ya que “podría aumentar la libido y la capacidad amatoria”.

Se había anunciado a bombo y platillo, y se esperaba una revolución similar a la de la Viagra, pero finalmente todo se fue al cuerno: el Pt 141 (bremelanotide), el inhalador que iba a conseguir activar el deseo sexual femenino –poco menos que unos chutecillos en la nariz… y al catre–, no llegará a las farmacias, ya que se ha demostrado que puede provocar hipertensión arterial. Pero es que, asegura Francisco Cabello: “La industria farmacéutica se está equivocando completamente en el estudio de los fármacos aplicados a la sexualidad femenina; pretenden aumentar el deseo, pero en realidad, para lo que sirven es para aumentar la excitabilidad”. Dicho un poco a lo bruto, el deseo está en el cerebro, y la excitación en los genitales.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Curiosidades