¿Santo y beato es igual?

Los grados de santidad de la Iglesia

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La candidatura de un posible beato o santo la presenta un clérigo conocido como postulador ante un comité de cardenales.

VENERABLE

  • Para alcanzar este grado es necesario que el postulado sea considerado como persona bondadosa.
  • Para ello, se nombra una comisión secreta que realiza un informe llamado Estudio. Es una investigación que corrobora que la persona ha vivido según la doctrina cristiana.
  • Otra comisión paralela entrevista a las personas que conocieron al personaje postulado.
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    BEATO

    • Se busca un milagro atribuido a la intercesión del venerable.
    • Dicho milagro es investigado por dos peritos médicos, que tienen que verificar que se trate de una curación inesperada y no explicable por la ciencia actual.
    • Las conclusiones de los dos peritos (que pueden ser ajenos a la congregación) son examinadas a su vez por los cinco médicos oficiales.
    • Superado el tribunal médico, el caso pasa a ser estudiado por la comisión de teólogos, para llegar a la conclusión de si la curación se ha debido a la intervención del venerable. Para eso, se requieren dos condiciones: pruebas de que se realizaron plegarias a su figura y también de que no se invocó a ningún otro santo o beato. Superados ambos exámenes, el Papa tiene la última palabra para decidir si el milagro se considera auténtico.

      SANTO

      • Para alcanzar este rango, se necesitan dos milagros. El proceso de investigación del suceso sobrenatural es el mismo descrito anteriormente.

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