Un estudio comprueba que las pantallas faciales de plástico transparente y las mascarillas con válvulas de exhalación no evitan el contagio del coronavirus, y que las mascarillas de tela con filtro o las quirúrgicas son mucho más eficaces

La mascarilla es uno de los métodos más eficaces para evitar la propagación del virus si se combina con distanciamiento social y lavado de manos. A día de hoy, en España, su uso es obligatorio tanto en lugares cerrados como en la vía pública. Pero, no todo el mundo lleva el mismo tipo de mascarilla y, según un estudio reciente, esto podría poner en riesgo a otras personas.

Según los investigadores de la Universidad Atlántica de Florida no todas las mascarillas protegen de igual forma. Algunas personas prefieren utilizar pantallas faciales y mascarillas con válvula en lugar de de las mascarillas de tela con filtro, ya que son más cómodas o no producen sensación de ahogo. Sin embargo, se ha comprobado que no consiguen impedir que se dispersen las gotas microscópicas responsables de la propagación del virus SARS-CoV-2.

En un primer momento, las pantallas faciales pueden bloquear las gotas que expulsamos por la boca y la nariz, pero rápidamente sobrepasan esa barrera inicial y se extienden alrededor del visor con mucha facilidad. A continuación, en cuestión de segundos, pueden propagarse sobre un área mucho más grande.

 

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Imagen de la dispersión de las gotas e un estornudo cuando se usa un protector facial de plástico. (A)Antes de la tos o el estornudo; (B)0,57 segundos después de la tos o el estornudo; (C)3,83 segundos después; y (D)16,57 segundos después. Fuente: estudio

El equipo dirigido por  Siddhartha Verma, autores del estudio, pretende concienciar a la población sobre la importancia de utilizar las mascarillas adecuadas. Para ello examinaron la eficacia de cuatro tipos de protección: pantallas faciales, mascarillas con válvula, mascarillas de tela y quirúrgicas. Se buscaba observar cómo impedían la propagación de las gotas al toser o estornudar. Para simular las gotas utilizaron gotas de aerosol y una luz láser para que la cámara las pueda captar.

 

Ejemplo de la dispersión de las gotas cuando se usa una mascarilla con válvula de exhalación. (A)Antes de simular la tos o el estornudo; (B)0,2 segundos después de que se produzca; (C)0,63 segundos después; y (D)1,67 segundos después. Fuente: estudio

Las mascarillas con válvula de exhalación también tienen una baja eficacia para evitar la dispersión de las gotas. La presencia de la válvula de exhalación reduce su efectividad, ya que muchas gotas pasan a través de ella. Si la persona que lleva la mascarilla con válvula es portadora asintomática del virus, estará poniendo a las personas cercanas en peligro.

 

Simulación con mascarilla tipo N95. (A)Antes de la simulación; (B)0,13 segundos después de la tos o estornudo; (C)0,33 segundos después; y (D)0,83 segundos después. Fuente: estudio

Por el contrario, tanto las mascarillas quirúrgicas como las de tipo N95 (llamadas ffp1-3 en Europa) sin válvula retuvieron el aerosol con mucha más eficacia, y las gotas no se dispersaron hacia el exterior. Esto hace que sea mucho menos probable que la persona que lleva la mascarilla pueda contagiar a los demás.

 

Simulación mascarilla quirúrgica tipo A. (A) Antes de la simulación; (B) 0,37 segundos después de la tos o estornudo; (C) 0,62 segundos después; y (D) 2,33 segundos después. Fuente: estudio

 

REFERENCIAS

Visualizing droplet dispersal for face shields and masks with exhalation valves

Las personas que se niegan a ponerse mascarilla presentan más rasgos sociopáticos