Cuando la basura se acumula

Limpiar el cuerpo de antioxidantes es una buena idea. Según la teoría que defiende que envejecemos debido al estrés oxidativo, nuestras células sufrirán menos daño cuantas menos moléculas oxidantes se acumulen en el organismo. Y cuando las células están en forma, el cuerpo rinde a tope. Pero no olvides un buen consejo: no es más limpio quien más limpia sino quien menos ensucia. Procura comer moderadamente y no dejes los nutrientes esenciales fuera del plato.

El botiquín:
Vitaminas: Las vitaminas C y E son los suplementos vitamínicos antioxidantes por excelencia. Algunos investigadores han observado que su administración a personas mayores aumenta su función cognitiva cuando tienen un déficit de estas sustancias, pero ningún estudio ha demostrado un efecto beneficioso en las personas con niveles normales.
Melatonina: Es una hormona que induce el sueño por la noche. Se emplea para corregir los efectos del jet lag y su supuesto poder para capturar radicales libres la ha puesto de moda. Tampoco cuenta con pruebas científicas en humanos, aunque tiene a su favor el hecho de que es bastante inocua. Probarla no te va a matar.
Resveratrol: Causó sensación, sobre todo porque está en la piel de la uva tinta y en la copa del vino que hace. Activa las sirtuinas (relacionadas con el gen SIR2), unas proteínas que tienen una presencia determinante en rutas metabólicas relacionadas con las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y las patologías inflamatorias. El punto de partida para llegar al resveratrol estuvo en el descubrimiento del gen SIR2, obra del biólogo molecular del MIT Leonard Guarente. Las pastillas no esperaron a los ensayos en personas para salir al mercado.
La despensa:
Frutas y verduras: Algunos vegetales como la zanahoria contienen vitamina A; los frutos secos tienen vitamina E y la vitamina C abunda tanto en frutas como el kiwi y la naranja como en verduras como el pimiento.
Pescado: En él puedes encontrar minerales con propiedades antioxidantes. El selenio es el más potente, pero no hay que olvidar el zinc.
Huevos y quesos: No son especialmente antioxidantes, pero sí tienen vitamina A.
Carne: Tiene algo de zinc.
Vegetales de colores vivos como la cerezas, los arándanos y las moras son ricos en un tipo de polifenoles que han regalado un 29 por ciento de vida a ratones de laboratorio al tiempo que reducían la probabilidad de que desarrollasen cáncer.
Aditivos: Si eres de los que miran la composición de los alimentos envasados, que sepas que las matrículas que empiezan por E-3 incluyen a los antioxidantes.

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