El enorme agujero en el suelo que se tragó una casa en México se creó por causas naturales relacionadas con la erosión del terreno

En el pasado mes de junio la tierra se abrió bajo una granja en la provincia de Puebla, México. En un principio se pensaba que fue a causa de la extracción de aguas subterráneas, pero las autoridades afirman que es un proceso natural debido al tipo de rocas del terreno, las calizas comunes en todo el planeta y por supuesto también en la Península Ibérica.

El enorme agujero ha crecido hasta superar el tamaño de un campo de futbol, 126 metros de diámetro y se estima que unos 45 metros de profundidad, aunque esta podría haberse subestimado dado que el pozo se encuentra inundado.

Aunque este tipo de socavones pueden producirse por causa del ser humano, lo más común es que sean productos la disolución natural de roca caliza. El antiguo terreno de caza de dinosaurios, que hoy llamamos la ciudad encantada de Cuenca, es un ejemplo de zona compuesta por roca caliza.

Ciudad encantada

La erosión del terreno no solo crea agüeros, la Ciudad Encantada de Cuenca es un ejemplo de las peculiares formas que toman las rocas en terrenos de caliza.

El agua de lluvia, que es ligeramente acida, afecta a la roca caliza disolviéndola poco a poco. Esto es el origen de muchas cuevas y de curiosas formas en las rocas, pero también de los peligrosos socavones en el suelo.

¿Por qué aparecen los agujeros en el suelo?

Estos pozos reciben muchos nombres, científicamente se les llama dolina, o cenote si están inundados. Se pueden formar por numerosos motivos, pero lo más común es que surjan al derrumbarse el techo de una caverna o que el agua de lluvia disuelva durante millones de años un punto concreto del terreno.

Quizá el caso más curioso de formación de dolinas sea el “Anillo de Cenotes”, una alineación semicircular de cien agujeros en el suelo que se encuentran en la península de Yucatán, en México. Esta macroestructura de casi novecientas hectáreas surgió por debilitación de la roca caliza que causo el enorme impacto del meteorito que extinguió a los dinosaurios hace 66 millones de años.

cenote

Estos pozos en la tierra han fascinado desde siempre a la humanidad, nuestros antepasados en Atapuerca utilizaban las dolinas como tumbas independientemente del genero del fallecido. En la cultura maya, los cenotes eran la puerta al inframundo, que ellos llamaban Xibalbá, donde realizaban sacrificios rituales.

Aunque la aparición repentina de dolinas puede suponer una catástrofe, una buena planificación del terreno permite a los ingenieros y arquitectos asegurarse de que el suelo no se tragara las estructuras que construyan, siendo los casos como el de Puebla, cada vez más raros.