Un nuevo sistema de filtrado usando nanotecnología podría ser la solución a la contaminación por fosfatos que acaba con la vida en las aguas, como en el caso del Mar Menor 

El alquimista Paracelso afirmó en su día que “el veneno no es la sustancia, es la dosis”. El fosfato es una molécula vital para los seres vivos, y forma parte de los fertilizantes usados en agricultura. Pero cuando los fosfatos se acumulan en el agua se inicia una reacción en cadena que daña gravemente a la vida acuática, un proceso conocido como eutrofización. Es el problema que está aniquilando el ecosistema del Mar Menor en España.

Cuando introducimos demasiados nutrientes, como el fósforo, en aguas naturales, la vegetación y en concreto las algas sufren un crecimiento descontrolado, el agua se vuelve verde, y acaban agotando el oxígeno en el agua y cambiando el pH. Sin oxígeno, los peces y otros seres vivos mueren. Como decía el químico y escritor Isaac Asimov “el fósforo hace de cuello de botella para la vida”.

Un equipo de la Universidad Northwestern, en Estados Unidos, ha desarrollado recientemente PEARL (perla) que en realidad son las siglas de Phosphate Elimination and Recovery Lightweight. Se trata de una membrana porosa y flexible que absorbe selectivamente el 99% de los iones fosfato en aguas contaminadas.

Una «perla» contra la contaminación por fosfatos

La mayoría de métodos para luchar contra la eutrofización consisten en varias etapas de filtros que acaban provocan grandes pérdidas de agua, además de no recuperar el fosfato durante el proceso.

La revolución que podría suponer PEARL no está solo en su gran capacidad para absorber fósforo sino que lo hace de forma regulable. La capa nanoestructural de la que está hecha puede absorber o liberar iones fosfato, y por tanto controla el pH del agua.

 

Esta nueva tecnología también permite reutilizar el fosfato. Es irónico que un exceso de vertidos de esta molécula sea lo que causa problemas en las aguas y a su vez el fosfato sea cada vez más complicado de encontrar para las empresas mineras. PEARL pretende atajar este problema de una manera económica, sencilla y sobre todo ecológica.

Stephany Ribert, autora principal del estudio, asegura que el fósforo no solo es un problema de polución, sino también de economía circular y sostenibilidad.  “Solíamos reutilizar mucho más el fosfato. Ahora lo sacamos de la tierra, se usa una vez y lo tiramos a las fuentes de agua”. Por su parte Vinayak Dravid, director de la investigación, afirma que suele referirse con sus compañeros a PEARL como “Una solución a nanoescala para un gigatón de problemas”.

El equipo ya ha demostrado cómo se pueden depurar las aguas con esta nanotecnología en escalas que van de los miligramos a los kilogramos. Unos resultados prometedores con vistas a escalarla a tamaños mayores, y que ya ha sido probada con muestras de aguas naturales.

Los investigadores trabajan esperanzados para que esta solución se pueda aplicar para otros contaminantes, como el aceite o los metales pesados. Ribert afirma que con una tecnología multicapa podría recogerse de una vez distintos agentes nocivos con afinidades comunes. Los autores lo califican como una «navaja suiza» para luchar contra la contaminación.

REFERENCIA

Phosphate Elimination and Recovery Lightweight (PEARL) membrane: A sustainable environmental remediation approach