Una misteriosa enfermedad neurológica en los osos negros jóvenes de California ( Ursus americanus ) los está haciendo comportarse como perros domésticos, acercándose a  los humanos de una manera amistosa.

El primer oso con un comportamiento extraordinario para tratarse de un oso salvaje, fue diagnosticado con encefalitis en marzo de 2018. Entró a una escuela y se sentó entre los niños, comportándose como un perro amistoso

En 2019, otro oso infectado fue captado en vídeo tratando de subirse a una tabla de snowboard. El  snowboarder y sus amigos jugaron con él y le dieran sándwiches. Después lo capturaron y comprobaron que sufría la misma enfermedad neurológica que el oso que entro en la escuela.

Los osos, que tienen alrededor de 1 año, parecen sufrir una forma de encefalitis infecciosa: inflamación del tejido cerebral que puede ser causada por virus , bacterias , hongos y parásitos, así como parte de una respuesta autoinmune.

Los veterinarios no están seguros exactamente de qué está causando el problema ni de la velocidad a la que puede estar extendiéndose.

Los síntomas incluyen una inclinación prominente de la cabeza, movimientos letárgicos, temblores musculares, convulsiones, caminar en círculos y estar significativamente bajo de peso, así como una sorprendente intrepidez hacia los humanos.

Los osos infectados se acercan a las personas de una manera pacífica, amistosa y no agresiva. Su comportamiento es similar al de un perro, no al de un oso.

En el último año, se encontraron cuatro individuos con la enfermedad, el mayor número de casos desde que se detectó por primera vez en 2014, según el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California (CDFW) .

La población de osos negros en California ha aumentado de entre 10.000 a 15.000 individuos en 1982 a entre 30.000 y 40.000 en la actualidad, según el CDFW. Como resultado, los veterinarios no están demasiado preocupados por los impactos de la enfermedad en la población en general.

Aunque los casos de encefalitis son raros, los síntomas han facilitado la detección de osos infectados y, aunque pueda parecer a priori un fantástico regalo de la naturaleza, este comportamiento anormal empeora dramáticamente las posibilidades de que los osos sobrevivan.

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