Descubre el menú de la última cena de esta mosca fosilizada de 47 millones de años de antigüedad 

Si mueres después de una gran cena, caes al lecho de un río y dentro de 47 millones de años encuentran tus restos fosilizados, es muy probable que no quede de tu pizza y tu ensalada. Afortunadamente, la dieta de esta mosca atrapada en piedra resiste un poco mejor el paso del tiempo: polen.

Un nuevo estudio, publicado en la revista Current Biology, ha podido comprobar que una mosca se dio un festín de polen hace aproximadamente 47 millones de años, lo que ha permitido conocer su función ecológica como polinizadora cuando vivía.

Para examinar los contenidos del interior del insecto los Gracias a la fotogrametría, una técnica que consiste en combinar diferentes fotos de un objeto para reconstruir su forma, dimensiones y posición en el espacio.

polen mosca

La fotogrametría muestra la masa de polen (protuberancia roja en la imagen de la derecha) que aún está dentro del estómago de la mosca. Créditos: Senckenberg

El fósil de la mosca se encontró en el «Foso de Messel», un yacimiento de fósiles en Alemania declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La especie de mosca, que es nueva para la ciencia, pertenece al género Hirmoneura y su cuerpo mide once milímetros.

Polinizar flores con drones y pompas de jabón en lugar de abejas

Este descubrimiento es la primera prueba de que esta familia de moscas se alimentaba de polen en el pasado remoto. Cuando pensamos en insectos polinizadores nos vienen a la cabeza las abejas, sin embargo otros insectos como las moscas y las hormigas también cumplen esta función.

Con esta nueva investigación sabemos que los dípteros (la gran familia de las moscas) llevan casi 50 millones de años colaborando a la distribución del polen. Una función que nos recuerda en estos tiempos de cambio climático nos vemos forzados a polinizar con drones y pompas de jabón.

El estudio del polen, llamado palinología, resulta fascinante porque los diminutos granos resisten muy bien el paso del tiempo y nos permiten saber cómo era clima cuando se formó el polen, y de qué tipos de plantas procedía.

El equipo que trabaja en la mosca de la fosa de Messel pudo identificar que sus últimas comidas procedían de plantas de las familias Sapotaceae (sapotes) y Oleaceae (olivos) y de los géneros más modernos Decodon (sauces acuáticos) y Parthenocissus (una especie de enredadera).

La proporción de polen apoya la hipótesis del equipo de que la mosca se alimentaba de plantas que crecían a lo largo de los bordes del lago Messel y del bosque que lo rodeaba, en una época en la que en la actual Alemania había un clima tropical. Quizá las moscas sean también las polinizadoras principales en el futuro.

REFERENCIA

The last meal of an Eocene pollen-feeding fly