Nuevas mediciones de satélite indican que los datos de cambio climático podrían no concordar con los modelos de temperatura más optimistas 

La temperatura media global ha ido aumentado de manera casi constante desde la Revolución Industrial.  Esto se ha medido de muchas formas, algunas de lo más variopintas.

Los resultados siempre han coincidido en que se está produciendo un aumento de la temperatura, pero ¿a qué ritmo? Un nuevo estudio indica que los datos más optimistas podrían ser también los menos fiables, una  afirmación respaldada por ecuaciones básicas de la física según los autores.

En estos modelos, cuanto más húmedo es el aire, mayor cantidad de energía se necesitará para para calentarlo. De la misma manera, el aire caliente puede retener más humedad que el aire frío. Podemos comprobarlo muchas veces durante el amanecer, cuando la temperatura baja y se deposita el rocío.

A partir de la relación entre la humedad en el aire y la temperatura, este nuevo estudio pone en duda los datos que hasta ahora utilizábamos para predecir el cambio climático. Los resultados son preocupantes: o las medidas de temperatura son más altas de lo que creíamos, o las medidas de satélite han sobrestimado la humedad atmosférica.

Ben Santer, líder del estudio y climatólogo en el Lawrence Livermore National Laboratory en California, EE UU, afirma que “actualmente es complicado saber qué interpretación es la correcta. Pero nuestro análisis revela que muchos conjuntos de datos, especialmente los que tienen valores más bajos para la temperatura de la superficie oceánica y la parte baja de la atmósfera, parecen contradecirse entre sí».

El calentamiento global puede ser mayor de lo que creíamos

Al comprobar el gran rango en que variaban las medidas según los conjuntos de datos usados, los científicos llegaron a la conclusión de que los que más se ajustaban a la relación entre la temperatura y humedad eran los que asignaban una mayor temperatura a la troposfera, la capa de la atmósfera donde vivimos.

El coautor del estudio, Stephen Po-Chedley dijo que “estas comparaciones complementarias pueden arrojar luz sobre la credibilidad de distintos conjuntos de datos”. Aún se necesita más tiempo y más estudios para saber si el error de detección en los satélites proviene de la temperatura o de la humedad.

En cualquier caso, la utilización de estos datos puede ayudar a los investigadores a determinar con mayor precisión la fiabilidad de las observaciones sobre el calentamiento global, y cómo luchar contra él. Aunque los dinosaurios no se extinguieron por culpa del cambio climático, si no tenemos cuidado quizá nuestra especie siga precisamente este camino.

REFERENCIA

Using Climate Model Simulations to Constrain Observation