El calentamiento global es una realidad a la que nuestro planeta ya se está enfrentando. Las décadas venideras serán decisivas a la hora de mitigar, estabilizar y adaptarnos al cambio climático y es que según el último informe especial del Panel Internacional de Cambio climático hay que limitar el calentamiento a un aumento de 1.5ºC de aquí a finales de siglo.

Es precisamente esta razón por la que la próxima generación se está manifestando desde hace meses en toda Europa y hoy más que nunca. Estudiantes de más de 100 países de todo el mundo secundarán hoy una huelga internacional contra el cambio climático bajo el lema Fridays for future (Viernes para el Futuro). Aquí en España, por ejemplo, hay más de 60 protestas convocadas.

FridaysForFuture In Turin
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La iniciativa tomada por la activista sueca de tan solo 16 años Greta Thunberg sirvió de inspiración a muchos otros estudiantes que se sumaron a su causa: luchar por que sus países cumplan los acuerdos establecidos en París en 2015 y se tomen medidas medioambientales.

Todos ellos forman parte de la generación que sufrirá las consecuencias de este cambio climático. Sus protestas pueden y deben promover un cambio: reivindican nuevas políticas, medidas de sostenibilidad y movilidad, concienciación social... Al fin y al cabo, el poder del cambio está en todos nosotros ¿Cómo no iban ellos a sumarse y a exigir cambios en el mundo que heredarán sus hijos?

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El futuro climático depende de limitar el calentamiento global

¿Por qué es crucial esto? Aunque 1.5ºC pueda parecernos un valor ínfimo, la realidad es que actualmente ya hemos superado 1ºC por encima de los niveles preindustriales y estamos sintiendo algunos de esos cambios. Si la situación no cambia, las consecuencias serán más agudas y llamativas de las que estamos teniendo en la actualidad.

Es vital mantener la temperatura por debajo de 1.5ºC ya que si sobrepasamos ese límite podríamos encontrarnos con un futuro climático nada esperanzador.

Polar bear sitting on sea ice
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Entre estas consecuencias -si llegásemos a un aumento de 2ºC- viviríamos veranos sin hielo en el Ártico al menos una vez cada 10 años, el 28% de la población mundial (2.000 millones de personas) estaría expuesto a olas de calor extremas al menos una vez cada 20 años, 49 millones de personas se verían afectadas por la subida de 56 cm del nivel del mar en 2100 y tendríamos cosechas más improductivas y con menor valor nutricional en regiones tropicales.

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Cobertura de hielo en el Ártico en el caso de aumentar la temperatura en 2ºC (izquierda) y en 4ºC (derecha) en cuyo caso no tendríamos absolutamente nada de hielo.
www.realclimate.org

Por lo tanto, esa diferencia entre un aumento de 1.5ºC y 2ºC importa: debemos limitar el calentamiento y de este modo, al menos las consecuencias serán algo menos catastróficas. Lo que es innegable es que el calentamiento global se puede estabilizar, pero no minimizar.

Un futuro climático con pocas lluvias en España

España es el país de la Unión Europea más vulnerable al cambio climático y cuanto más vulnerable es una región más posibilidad hay de que su población sufra los efectos del aumento de la temperatura global.

En nuestro país se espera un futuro con más olas de calor y más intensas, inviernos más suaves, y escasas lluvias en el sur peninsular. De hecho, las lluvias a finales de siglo podrían disminuir hasta un 42% en el peor escenario.

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Cambios proyectados para la precipitación media anual (2070-2099 vs. 1970-1999). Estudio de la universidad de Granada.
Daniel Argüeso Barriga

Pero además de esta disminución de lluvias, en el Mediterráneo podrían aumentar su virulencia y tener un carácter más torrencial. Por otro lado, las ciudades costeras se verán claramente amenazadas por la subida del nivel del mar.