Hay depredadores que merecen un engaño, con otros es mejor largarse

La sepia sabe muy bien con quién no tiene que jugar

Ante una serpiente toro, que no usa sensores de infrarrojos para cazar, la ardilla no aplica el truco de llenar su cola con sangre caliente. Sin embargo, Los monos vervet cambian su grito de alerta según el enemigo que se acerca. Pero su reacción se dirige a su grupo, no al depredador.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Naturaleza