La reina del despiste

La anatomía de la sepia le permite uno de los camuflajes más refinados del reino animal. Así funcionan los componentes de una maquinaria altamente efectiva

QUÉ HACER PARA DESPISTAR
Aspecto deimático. Con este tipo de “decoración” la sepia simula tener dos ojos en la espalda para parecer un animal de mayor tamaño y desalentar a sus posibles predadores.
Nube pasajera. Genera un estampado móvil en su piel que confunde la información visual del perseguidor: este no puede determinar la velocidad, ni la dirección en la que se mueve.
Tipo cebra. Señala a las hembras que es un macho y a los machos que, además, quiere pelea.

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SU SISTEMA NERVIOSO
La sepia es capaz de camuflarse en tan solo dos segundos. ¿Cómo lo logra? Gracias a la conexión neuronal directa que conecta los centros motores de su cerebro con los músculos que mueven los cromatóforos situados bajo la piel. Los tentáculos envían su propio mensaje. La sepia los utiliza para distraer a sus presas, mientras se hace con ellas. Son unas tres veces más largos que los brazos.

CÓMO FUNCIONA SU CAMUFLAJE
Las sepias son capaces de reflejar la luz que les llega y de generar colores propios para confundirse con los fondos marinos. Y lo hacen a través de:
1.- Los cromatóforos. Sacos de pigmento. El centro motor del cerebro controla los músculos que los accionan.
2.- Los iridóforos. Placas que combinan capas de la proteína reflectina y de citoplasma para reflejar la luz ambiental con diversos tonos.
3.- Los Leucóforos. Placas que reflejan toda clase de luz ambiental

LA SEPIA EN CIFRAS
Hábitat Atlántico y Mediterráneo
Profundidad Hasta los 250 m
Longitud media 20-30 cm
Esperanza de vida Entre 18 y 30 meses
Alimento Moluscos, cangrejos, crustáceos, camarones, peces.
Predadores Delfines, tiburones, focas, otras sepias y el hombre.

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