Los caballos se reconocen ante un espejo y quieren limpiarse la cara si se ven una mancha

Si te miras en un espejo, te reconoces y te observas. A veces hasta puedes pensar que tu mascota también lo hace. Para comprobar si los animales son capaces de autoreconocerse ante un espejo, en 1970 se desarrolló la conocida como prueba del espejo.

La metodología que sigue la prueba del espejo se explica sencillamente: se marca de manera inadvertida al animal con un tinte inodoro, que no pueden detectar por el olfato, y se observa si, al enfrentarse al espejo, se da cuenta de que la marca está en su propio cuerpo.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Pisa, en Italia, ha sometido a 14 caballos a la prueba del espejo. De esta forma han descubierto que los caballos son capaces de reconocer su reflejo, lo que indica que podrían tener conciencia de sí mismos. Los resultados de su investigación se han publicado en la revista Animal Cognition.

Qué hace un caballo cuando se mira al espejo

Para que la prueba del espejo sea eficaz, se diseña una especie de circuito. Esto se hace con el objetivo de que los animales, poco a poco, entiendan que el reflejo al que miran es el suyo.

El recorrido marcado por los investigadores de Pisa consistió en cuatro fases: una con el espejo cubierto y otra con el espejo visible, para observar cómo reaccionaban ante este y, después, se les hizo una marca invisible y, por último, una marca visible, para saber si, cuando los caballos reaccionaban, era por una sensación táctil o por el reflejo que veían en el espejo.

Los caballos se sometieron a la prueba de uno en uno y, al verse ante el espejo por primera vez, actuaron como si su reflejo fuera otro caballo. Algunos intentaron jugar con este y otros se mostraron temerosos o agresivos. Tras esta primera impresión, los caballos empezaron a investigar.

prueba del espejo en caballos

Uno de los caballos en la prueba del espejo. Fuente: University of Pisa

Del total de caballos, 11 se colocaron ante el espejo y observaron sus reflejos mientras movían la cabeza. Según los investigadores, algunos incluso llegaron a sacar la lengua.

En el último paso, se marcó con una X las mejillas de los caballos. Esta marca solo podrían verla a partir del espejo, debido al punto ciego que caracteriza la visión frontal de los caballos. Además, los caballos alcanzan con facilidad sus mejillas desde las extremidades, por lo que podrían intentar tocarse en la zona de la marca.

caballo rascándose

Caballo rascándose en la prueba del espejo. Fuente: University of Pisa

Al ponerse frente al espejo después de ser marcados visiblemente, los caballos se frotaron la cara con las patas. Según los investigadores, esto muestra claramente que reconocieron su reflejo y querían investigar qué es lo que tenían en la cara o eliminarlo.

Cuando tenían la marca, los caballos dedicaron cinco veces más tiempo a mirarse en el espejo y tocarse la cara que cuando solamente se veían a si mismos. Con la marca visible, parecía que el rascado facial se dirigía claramente a la mancha.

Cómo reaccionan los animales ante la prueba del espejo

Cuando los animales se colocan frente un espejo, siguen las llamadas conductas de contingencia. Esto consiste en realizar movimientos repetitivos inusuales, probablemente para verificar si los movimientos que observan en el espejo coinciden con los propios.

Hasta ahora se han observado estas conductas en algunos animales como chimpancésurracas, elefantes y cuervos. En 2018 se incorporó a esta lista por primera vez un pez, el lábrido limpiador, que también intentaba quitarse las manchas que se le habían pintado en la cara.

Este pez es capaz de reconocerse en un espejo

Según los investigadores, los caballos, al mover ligeramente la cabeza delante del espejo, evitaban el punto ciego de su visión. Esto les podría permitir reconocer si su reflejo se movía de la misma forma que ellos.

La prueba del espejo ha recibido algunas críticas. Hay quienes consideran que no es una prueba muy justa porque no todos los animales tienen el sentido de la vista desarrollado de la misma forma. Los perros, por ejemplo, tienen más fácil reconocer su propio olor que su aspecto ante un espejo.

También hay diferencias en el protocolo seguido para hacer las pruebas, además de que la mayoría de ellas se centran solo en primates. Por otro lado, hay investigadores que consideran que superar este test es un indicio de que una determinada especie animal tiene algo parecido a la autoconciencia, la separación que hace el ser humano de sí mismo con respecto al mundo objetivo.

A pesar de estas observaciones, los investigadores de Pisa consideran que la posibilidad de reconocerse puede depender de la selección natural para que algunos animales puedan adaptarse a los retos sociales y cognitivos a los que tienen enfrentarse.

REFERENCIAS

If horses had toes: demonstrating mirror self recognition at group level in Equus caballus