Unos investigadores de Virginia estudian por primera vez la eficacia del trasplante de microbiota fecal en el tratamiento de personas con alcoholismo

El trasplante fecal no es un método nuevo. La medicina tradicional china lo ha utilizado durante milenios y, en la actualidad, la comunidad científica lo ha rescatado por su alta efectividad en una enfermedad muy concreta: la infección por la bacteria Clostridium difficile, la causa más frecuente de diarrea hospitalaria de origen infeccioso en los países desarrollados.

La enfermedad por Clostridium difficile era la única que había demostrado poder tratarse con los trasplantes de microbiota fecal, pero unos investigadores de la Universidad Commonwealth de Virginia han descubierto su efectividad con otro problema que afecta a 237 millones de hombres y 46 millones de mujeres en todo el mundo: la adicción al alcohol.

Las personas con adicción al alcohol presentan alteraciones en su flora intestinal

Los investigadores consiguieron que el trasplante fecal redujera el deseo y el consumo de alcohol en la mayoría de los participantes del estudio. El trasplante fecal consiste en administrar al paciente una solución fecal procesada a partir de heces de una persona sana. Existen diferentes técnicas, como la administración vía oral por sonda o por cápsulas preparadas; o por vía anal, a través de enemas.

 

En el estudio participaron 20 hombres diagnosticados con un trastorno de consumo de alcohol. Todos tenían alrededor de 60 años, padecían cirrosis hepática a causa del consumo abusivo de alcohol y su flora intestinal presentaba niveles bajos de dos bacterias, Lachnospiraceae y Ruminococcaceae, algo común también en estos pacientes.

En algunas enfermedades, como la adicción al alcohol, los pacientes presentan una alteración de la microbiota intestinal (flora intestinal). El trasplante de microbiota fecal ayuda a restaurar las bacterias que han sido eliminadas o reducidas por diferentes causas, como por ejemplo, los antibióticos.

Diez de los participantes tomaron un placebo y a los otros diez se les suministró heces de una persona sana con niveles altos de los dos tipos de bacterias. Los veinte hombres se sometieron también a pruebas fisiológicas y de comportamiento durante los seis meses posteriores al experimento.

Los primeros momentos de vida del recién nacido son clave para tener una buena microbiota

A los quince días de comenzar el estudio, nueve de los diez participantes que recibieron el trasplante tuvieron una baja concentración de etil-glucurónido en la orina. El etil-glucurónido aparece en la sangre y en la orina después de que nuestro cuerpo metabolice el alcohol ingerido y sólo aparece en los análisis de orina si la persona ha bebido alcohol. Sólo tres de los diez hombres que recibieron el placebo tuvieron estos resultados.

Los investigadores también notaron que, después de los seis meses, los pacientes del trasplante mostraban menos comportamientos relacionados con la adicción al alcohol.

Una alteración de la microbiota aumenta la posibilidad de padecer asma, celiaquía, obesidad, diabetes y dermatitis

En algunos animales, como el koala o el canguro, las crías, en los primeros momentos de su vida, comen las heces de la madre. De esta forma, sus sistema digestivo se fortalece gracias que la madre le transmite los microorganismos de su sistema digestivo. En el caso de los humanos, el bebés nacidos por parto vaginal, al pasar por el canal del parto, se «contaminan» con las bacterias vaginales y fecales de la madre. En el caso de que el parto sea por cesárea, la flora bacteriana del bebé puede tener problemas para desarrollarse, ya que se comenzará más tarde a formar a través de la piel de los padres y el ambiente.

Una buena microbiota en la edad adulta depende en gran parte del parto y de la alimentación del recién nacido. En algunos hospitales, a los bebés nacidos por cesárea se les coloniza artificialmente con una gasa impregnada con la flora vaginal de la madre. La leche materna, la incorrecta alimentación de la madre o que ingiera antibióticos también influyen en el estado de la microbiota del bebé, y esto afecta al correcto desarrollo del sistema inmunitario, y está relacionado con la aparición de alergias y enfermedades autoinmunes.

REFERENCIAS

A Randomized Clinical Trial of Fecal Microbiota Transplant for Alcohol Use Disorder

Información para pacientes: TRASPLANTE MICROBIOTA FECAL – Societat Catalana de Digestologia

El consumo nocivo de alcohol mata a más de 3 millones de personas al año, en su mayoría hombres

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