Un asteroide,  un cometa, un iceberg galáctico, una “bola” de polvo cósmico. La quinta teoría para explicar el  objeto interestelar Oumuamua dice que se trata del resto de un planeta similar a Plutón, pero de otro sistema solar, que viajó por el espacio ¡medio billón de años! hasta llegar a nosotros

Detrás de la nueva teoría se encuentran Steven Desch y Alan Jackson, ambos astrofísicos de la Universidad Estatal de Arizona (EE.UU.). Sus resultados han sido publicados en dos artículos en la revista Journal of Geophysical Research: Planets.

Con la aportación de este nuevo trabajo, ¿podríamos decir que el enigma Oumuamua ha terminado?

“Oumuamua”, el primer visitante interestelar que ha venido a visitarnos, fue avistado por primera vez en 2017 en nuestro sistema solar utilizando el Pan-STARRS, un sistema de telescopio terrestre en Hawái.

Su visita sembró el desconcierto entre los astrónomos de todo el mundo que lo observaban. Desde entonces, han sido varias las publicaciones científicas con hipótesis que podrían explicar qué fue Oumuamua.

La última propone que se trata del resto de un planeta, de un sistema solar distinto al nuestro, un planeta que podría parecerse a Plutón y que en algún momento se deshizo en pedazos.

Estas son las hipótesis que se han publicado hasta ahora sobre la naturaleza de Oumuamua sin descartar la de Avi Loeb, el astrofísico de Harvard que sostiene que la mejor explicación a lo que observaron es que se trata de los restos de una nave alienígena.

1. Cometa, asteroide y de nuevo, cometa  

Cuando se descubrió Oumuamua, los científicos inicialmente pensaron que era un cometa debido a sus propiedades orbitales. Sin embargo, dado que no se pudo ver cola ni coma (propiedad intrínseca de los cometas), se clasificó como un asteroide. Pero esta teoría fue rechazada  a mediados de 2018 y Oumuamua fue declarado cometa nuevamente (aunque quedaba por explicar por qué era un cometa sin coma).

2. Una “pelusa” de polvo

El equipo de investigación dirigido por Jane Luu de la Universidad de Oslo tiene otra teoría sobre el cuerpo celeste con la forma más extraña observada hasta hoy en el universo. Según ellos, además de la hipótesis de que se trate de una vela solar alienígena (que mencionan en su artículo), si tuviera una estructura fractal también podría explicarse su extraña aceleración. Oumuamua sería algo así como un brocoli, o como una especie de pelusa de gran tamaño. Jane Luu entiende que es una masa de polvo y suciedad en la que las partículas se mantienen unidas por electricidad estática. Algo así como las pelusas que se forman debajo de la cama y que el aire arrastra.

Según Luu, Oumuamua podría haberse formado a partir de polvo y rocas de cometas fuera de nuestro sistema solar y la radiación de las estrellas lo propulsaron a través del espacio hasta traerlo a nuestro vecindario.

3. Nave espacial alienígena

Para Avi Loeb, astrofísico de la Universidad de Harvard, podría tratarse de los restos de una nave alienígena y, para él, esta hipótesis es la que mejor explica su órbita inusual y cómo aceleró cerca del sol sin aparentemente ninguna razón. Para Loev podría tratarse de una vela solar de una sonda espacial alienígena.

4. Disco de nieve poroso

Amaya Moro-Martín del Space Telescope Science Institute en Baltimore especula en su estudio que Oumuamua podría ser algo parecido a un gigantesco copo de nieve.

Al igual que la nieve, el objeto puede ser poroso y muy ligero. Como resultado, podría ser propulsado con relativa facilidad por la presión de la radiación del sol, como sospecha Moro-Martín. Esto explicaría por qué el objeto se aceleró tanto cerca del sol. En cualquier caso, Oumuamua se formó en otro sistema solar por partículas de polvo acumuladas.

5. El resto helado de un planeta tipo Plutón

La última hipótesis es de un equipo de la Universidad Estatal de Arizona. Proponen que Oumuamua muy probablemente podría ser un trozo de un «exo-Plutón», un planeta parecido a Plutón de otro sistema solar. Sin embargo, hasta ahora  ha sido imposible averiguar si otros sistemas solares tienen planetas parecidos a Plutón.

El astrofísico Steven Desch, uno de los coautores del estudio, ha demostrado que un cuerpo de hielo con ejes de  45 m × 44 m × 7,5 m  sería consistente con el albedo, la aceleración no gravitacional, que observaron en Oumuamua.

Oumuamua según los astrofísicos de la Universidad de Arizona.

En el nuevo estudio muestran que los impactos en las superficies de objetos del cinturón de Kuiper (KBOs) similares a Plutón habrían generado y expulsado ∼1014 fragmentos, aproximadamente la mitad de ellos fragmentos de  hielo.

Así, otros sistemas estelares podrían expulsar objetos parecidos.  Los rayos cósmicos galácticos erosionarían esos fragmentos. Con esta base, estiman que ‘Oumuamua fue expulsado hace aproximadamente 0,4‐0,5 Ga (Ga, Giga-año es una unidad de tiempo equivalente a mil millones de años), de un joven sistema estelar, que especulamos que estaba en el brazo de Perseo.

‘Oumuamua para estos investigadores, podría ser la muestra de la existencia de exoplanetas hasta ahora no observados a los que llaman «exo-plutos». Oumuamua puede ser la primera muestra de un exoplaneta traído a nosotros.

La base del artículo está en el cinturó de Kuiper

Nuestro cinturón de Kuiper originalmente tenía mucha más masa que hoy en día, pero una inestabilidad causada por la migración de Neptuno alteró sus órbitas, expulsando la mayor parte de este material del Sistema Solar, y causando simultáneamente numerosas colisiones entre estos cuerpos.

Había miles de cuerpos como Plutón y esta inestabilidad y las colisiones habrían generado billones de fragmentos de hielo.

Un fragmento similar, generado en otro sistema solar, después de viajar durante medio billón de años a través del espacio interestelar, coincidiría con el tamaño, la forma, el brillo y la dinámica del objeto interestelar 1I/’Oumuamua.

Es muy probable que nunca pueda explicarse del todo qué fue Oumuamua. El viajero interestelar salió del Sistema Solar y no volverá a visitarnos.