El proyecto español de una base permanente en la Luna se llama FOCARIS y cuenta con la asesoría de Jesús Martínez-Frías, jefe del grupo de investigación del CSIC de Meteoritos y Geociencias Planetaria. 

Yurtas, tipis, iglús, cabañas, rascacielos… La arquitectura de la vivienda humana ha evolucionado según las necesidades. Si vamos a conquistar definitivamente el espacio, nos harán falta viviendas adaptadas a climas de infierno, radiación solar no apta para un organismo vivo, y que nos protejan, entre otros riesgos, de que las lluvias de meteoritos no dejen una teja intacta.  ¿Cómo habría de ser una vivienda en la Luna?

Ya existe un “palacete” en órbita de la Tierra, el mayor ingenio construido por los humanos hasta ahora, la Estación Espacial Internacional. Desde el 2 de noviembre del año 2000, al menos dos personas han habitado este albergue espacial de forma continuada. Viaja a unos 28.000 kilómetros por hora, por lo que orbita la Tierra cada 90 minutos, así que los habitantes de la ISS viven 16 amaneceres y atardeceres todos los días y, como flotan en microgravedad, duermen en sacos especiales asegurados a la pared de sus habitaciones personales. Pero el horizonte de las grandes agencias aeroespaciales avanza siempre un poco más allá del más allá, y hoy se divisa en él el primer asentamiento permanente en la Luna.

La humanidad se expande

The Moon Society es una organización de defensa del espacio, fundada en 2000, y dedicada a promover la exploración humana a gran escala, la investigación y, sobre todas las cosas, el asentamiento permanente en nuestro satélite.  Para ello, entre otras cosas, organiza cada año un concurso internacional donde compiten los mejores diseños aptos para una vida en la Luna. Han de estar pensadas para que puedan vivir en ellas de un modo semipermanente entre 10 y 20 personas. Y en este concurso participa FOCARIS, una base en la Luna diseñada por Gareid Proyectos, arquitectos e ingenieros españoles, asesorados por Jesús Martínez-Frías, jefe del grupo de investigación del CSIC de Meteoritos y Geociencias Planetaria.

«La Luna está en los planes de todas las agencias del espacio. No dudo que  tendremos bases semipermanentes en el Polo Sur lunar, invernaderos y suelo cultivado”

Martínez-Frías no alberga dudas de que un día la Luna será conquistada. “A la Luna han llegado humanos ya en seis ocasiones. No es algo que resulte extremadamente difícil. Ahora está en marcha la misión ‘Artemisa’ que lleva a bordo a la primera mujer que pisará suelo lunar. En la mitología griega Artemisa fue la hermana melliza de Apolo. Las misiones Apolo de la NASA fueron las que llevaron a los primeros humanos a la Luna, así que el nombre de Artemisa se ajusta a los nuevos tiempos. La Luna está en los planes de todas las agencias del espacio. Así que no dudo de que  tendremos bases semipermanentes en el Polo Sur lunar, invernaderos, suelo cultivado y otras instalaciones”. 

La arquitectura espacial ha puesto su primer ladrillo

Realmente está ocurriendo. La ESA, por ejemplo, avanza en su Moon Village, algo así como una zona residencial en la Luna formada por módulos inflables realmente sofisticados.

“La arquitectura espacial va a formar parte de nuestro futuro próximo, como el periodismo espacial, o la agricultura espacial, o la medicina espacial. De hecho ya está en nuestro presente y no nos damos cuenta”, enfatiza Martínez-Frías.

Gareid Proyectos, artífices de FOCARIS, son pioneros en arquitectura espacial. Para diseñar su base en la Luna   tuvieron en cuenta la supervivencia y el confort de los astronautas una vez rebasada la órbita terrestre, las condiciones de presión dado el tipo de atmósfera en la Luna, posibles impactos de cuerpos rocosos, los problemas de radiación cósmica, comunicaciones con la Tierra, iluminación, almacenaje, temperatura extrema y todo esto sin olvidar que el lugar resulte confortable para sus habitantes.

Recubrir la base lunar con polvo de basalto

“Para un desarrollo coherente de una base lunar hay que pensar, por ejemplo, en utilizar materiales que puedas encontrar en la Luna. Del mismo modo que las viviendas de Ávila o Salamanca usan granito, o pizarra en Guadalajara, una vivienda en la Luna ha de levantarse aprovechando los recursos geológicos de los que dispondremos. En la Luna sabemos que hay basalto. Son basaltos muy similares a los de las islas de Lanzarote y Tenerife. Conocemos muy bien la geología de la Luna gracias a la cantidad de muestras de roca que trajeron las misiones Apolo, casi 400 kg de roca lunar. Así que habrá que pensar en el basalto para construir allí las primeras bases”, explica Martínez-Frías.

En algún momento hace más de 2500 millones de años, la lava fluyó por la superficie de la Luna y las erupciones piroclásticas arrojaron restos de basalto derretido. “Hemos demostrado que el polvo de basalto protege contra la radiación solar. Así que una de las medidas interesantes es  recubrir con polvo de basalto la parte superior de los módulos habitables. Con una capa muy fina sus habitantes estarán protegidos de pequeños meteoritos y de la radiación solar”.

«En la Luna hay tubos de lava similares a los que estudiamos en Lanzarote. Estos tubos de lava podrían ser habitables, como las cuevas de los primeros humanos»

El proyecto FOCARIS: modular y ético

 

La apuesta de FOCARIS es un espacio modular: “La mayoría de las ideas de bases lunares están pensadas con módulos, como las que se construyen en el Ártico. Y será interesante pensar en  módulos mixtos, artificiales y naturales, aprovechando la geología propia de la Luna”, explica Martínez-Frías. “En la Luna hay tubos de lava similares a los que estudiamos en Lanzarote. Estos tubos de lava podrían ser habitados, como las cuevas de los primeros humanos. Hay proyectos interesantes para la exploración del interior de estos tubos de lava con robots araña. Las cuevas protegen totalmente de la radiación solar y esto es algo fundamental a tener en cuenta”.

Llevar un kilogramo de comida a la Luna costaría cerca de un millón de euros, así que los habitantes de FOCARIS tendrán que abastecerse lo más posible por sus propios medios. “Cada vez hay más avances en agricultura lunar, como Green Moon Proyect. Los habitantes de FOCARIS tendrán que cultivar sus propias patatas”, explica Jesús Martínez-Frías.

Hay estudios en marcha para conocer la “calidad del suelo” de la Luna, como el que desarrolla Fernando Alberquilla en el basalto de Lanzarote, que permitirán conocer si el suelo lunar está afectado por los impactos de meteoritos, y si el sustrato es sólido para instalar sobre él una base permanente apta para humanos.

Hay algo más a tener en cuenta antes de poner pie en la Luna, y es todo lo que concierne a la ética de la conquista. “No podemos cometer en la Luna errores cometidos en el pasado. Es importante pensar qué vamos a hacer con los residuos, cómo va a afectar nuestra presencia. Pero también, y esto es algo que ya se está planteando en Naciones Unidas, es momento de pensar en la Luna y asteroides como lugares dónde poder desempeñar actividades que tenemos que dejar de hacer en la Tierra. Si hay que tomar medidas urgentes para que nuestro planeta sobreviva, quizá es momento de tener esto en cuenta”.

Los artífices de FOCARIS

El equipo español que presenta la propuesta FOCARIS está constituido por Yasmina Eid-Macheh y Sánchez y Juan José García Valverde, arquitecta e ingeniero de edificación del estudio de arquitectura Gareid Proyectos y Jesús Martínez Frías, Dr. en Ciencias Geológicas, experto en geología planetaria y astrobiología del Instituto de Geociencias, IGEO (centro mixto del CSIC y la Universidad Complutense de Madrid) y presidente de la Red española de Planetología y Astrobiología (REDESPA).