Así se formó la mayor parte de la antimateria de la Vía Láctea

El responsable fue el choque de dos enanas blancas

image
La colisión inminente de dos enanas blancas según una ilustración. Crédito imagen: NASA, Tod Strohmayer (GSFC), Dana Berry (Observatorio Chandra X-Ray)

De acuerdo con la física de partículas, por cada partícula de materia, existe una contraparte de antimateria cuya masa es idéntica pero tiene una carga opuesta. Cuando ambas se encuentran se libera una enorme cantidad de energía. De acuerdo con el libro Ciencia de Armageddon, de Brian Clegg, el encuentro entre un gramo de antimateria y otro de materia liberaría cerca del doble de la cantidad de energía que la bomba nuclear que estalló en Hiroshima.
Más de 40 años, científicos de Harvard descubrieron que el tipo de rayos gamma que se generaban cuando los positrones (las antipartículas de los electrones) y los electrones se unían, se producían por toda la galaxia. Sus hallazgos sugerían que había un total de 1043 positrones (un 1 seguido de 43 ceros) que cada segundo colisionaban con un electrón en la Vía Láctea. Lo llamativo es que esta cantidad de energía se detectaba en el centro de la galaxia, un lugar que alberga menos de la mitad de la masa de la Vía Láctea.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Desde entonces los expertos han sido incapaces de identificar un tipo de estrella que pudiera generar cantidades tan grandes de antimateria. Algunos sugerían la posibilidad de agujeros negros supermasivos o partículas de materia oscura. Pero un nuevo artículo publicado en Nature podría dar con la clave.
"El origen de estos positrones – explica Roland Crocker, autor principal del estudio en un comunicado – es un misterio que lleva 40 años en el campo de la astrofísica. Nuestra investigación expone nuevas claves para comprender lo que ocurrió en una región donde encontramos algunas de las estrellas más viejas de la galaxia”.

El estudio sugiere que un tipo de supernova específico, podría generar esas grandes cantidades de positrones y, al mismo tiempo, explicar su extraña ubicación. Para ello el equipo de Crocker se centró en un tipo de supernova similar a SN 1991bg, detectada en otras galaxias. A diferencia de la mayoría de las supernovas, que por un tiempo sobrepasan en brillo al resto de las estrellas de su galaxia, este tipo de supernova no genera mucha luz visible, lo que hace que su detección sea muy complicada. La idea es que estas supernovas se producen cuando dos enanas blancas, una rica en carbono y oxígeno, y la otra en helio, se acercan. La colisión generan grandes cantidades de un isótopo radiactivo conocido como titanio-44, que emite los tipos de positrones que los astrónomos han detectado. Así, de acuerdo con el estudio, estas supernovas serían las responsables de crear los positrones cuyo origen hasta ahora no podíamos explicar.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Noticias