Rascar donde duele. Y viceversa

Ambas sensaciones, picor y dolor, siguen los mismos caminos

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Neuronas iluminadas por el dolor leve o el picor. Crédito imagen: Xinzhong Dong

Los padres de niños pequeños lo sabemos muy bien: a veces “me pica” es “me duele” y otras, “me duele”, es que le pica. Ahora, un nuevo estudio, publicado en Neuron, confirma esta confusion. Y la explica. Hay neuronas en nuestra piel destinadas a un propósito muy específico: detectar cosas que pican. Estas neuronas están separadas de las que detectan el dolor y, sin embargo, la picazón inducida por sustancias químicas suele ir acompañada de un dolor leve, por ejemplo cuando algo nos quema o hemos sufrido una picadura. Pero cuando se trata de enviar señales hacia el cerebro a través de la médula espinal, la picazón y el dolor leve pueden atravesar por el mismo conjunto de neuronas de la médula espinal. El hallazgo explica el motivo por el cual, al picor inducido por productos químicos, a menudo lo acompaña la sensación de dolor.

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"Para nuestra sorpresa – explica Xinzhong Dong, autor principal del estudio en un comunicado – descubrimos que las neuronas de la médula espinal que reciben el dolor periférico y la sensación de picazón, no están separadas, pueden recibir señales de las fibras de picazón y también de las del dolor. Estas neuronas, llamadas las neuronas de GRP, son una parada intermedia en las señales del dolor y del picor en su camino al cerebro”.
Pese a ello, dichas neuronas no son intermediarios pasivos. “Cuando eliminamos esta población de neuronas en los ratones – añade Shuohao Su, también responsable del estudio –, la respuesta de picazón se reducía y los ratones se rascaban menos. Pero al mismo tiempo, la respuesta al dolor aumentaba”.

Los ratones sin neuronas de GRP pasaban más tiempo frotándose y lamiéndose para aliviar su dolor. Otros experimentos que rastrearon la señalización eléctrica a través de las neuronas corroboraron el resultado.
"Puede sonar desconcertante, pero sugerimos que este pequeño grupo de células realmente funciona como un sistema de frenado para el dolor concluye Sun –. Este freno no siempre es provocado por los estímulos dolorosos, sino que sólo se activa cuando el dolor es fuerte. Así, si el freno está activo, la señal no pasa, pero cuando se tiene una débil señal de dolor, la señal puede pasar”.

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