Identifican un nuevo mecanismo para estimular la memoria

Es un hallazgo de expertos de la Universidad de Harvard que permitirá actuar en trastornos relacionados con el envejecimiento

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Las neuronas jóvenes (en rosa) responsables de codificar nuevas memorias, deben competir con las neuronas maduras (verdes) para sobrevivir e integrarse en el circuito del hipotálamo y transformarse en memorias. Crédito imagen: Kathleen McAvoy.

En lo que a neuronas se refiere, su número permanece constante desde que nacemos hasta que morimos, con una excepción. Ubicadas bajo los pliegues de la corteza cerebral, las células madre neuronales en el hipocampo continúan generando nuevas neuronas.
El problema es que, a medida que el cerebro humano madura, las conexiones entre las neuronas más maduras se vuelven más fuertes, más numerosos y más entrelazadas, dificultando la integración de las neuronas más jóvenes en esta región, el centro de formación de la memoria. A esto se suma que, con el paso del tiempo, las células madre producen menos neuronas y la formación de recuerdos recientes se torna más compleja.
En un estudio publicado en Neuron, científicos del Instituto de Células Madre de Harvard (HSCI), del Instituto Broad de Harvard y el MIT, en colaboración con un equipo internacional de científicos, descubrieron cómo favorecer a las neuronas más jóvenes en esta competencia.
"El hipocampo nos permite formar nuevos recuerdos relacionados con el qué, el cuándo y el dónde, que nos ayudan a navegar nuestras vidas – explica la autor principal del estudio, Amar Sahay – y la neurogénesis, la generación de nuevos neuronas a partir de células madre, es crítica para diferenciar los recuerdos similares y mantenerlos separados”.
El equipo dirigido por Sahay, ha eliminado más de una quinta parte de las espinas dendríticas (básicamente el sitio donde se conectan las neuronas entre sí), duplicó la cantidad de neuronas que se integran en el circuito del hipocampo y aumentó la neurogenesis activando las células madre. Todo ello gracias a sobreexpresar un factor de transcripción, el klf9.
Cuando los investigadores volvieron a los niveles normales este factor, las espinas dendríticas viejas se recuperaron, pero las nuevas neuronas que ya se habían integrado, mantuvieron su sitio.
“Esto significa – señala Sahay – que podemos hacer esto de forma reversible, en cualquier punto de la vida de los animales. Es decir, podemos rejuvenecer el hipocampo con unidades de codificación adicionales”. En cierto sentido, agregan más espacio en la memoria.

Esta activación de las neuronas más jóvenes es fundamental ya que a fin de mantener dos memorias similares separadas, el hipocampo activa dos poblaciones diferentes de neuronas. Cuando existe una superposición entre estas dos poblaciones, los investigadores creen que es más difícil para una persona distinguir entre recuerdos similares formados en dos contextos diferentes. En cambio, si los recuerdos se codifican en neuronas que no compiten entre sí y es más fácil recordar ambos eventos.

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