Experimentos explosivos

Solo hace falta pelotas de ping pong y nitrógeno

Antes de comenzar aseguraos de tener los accesorios de seguridad (guantes, gafas, pinzas, etc.) de lo contrario alguien puede resultar herido al manipular nitrógeno líquido.
Ahora sí, vamos a jugar con la ciencia.
En el primer vídeo se puede ver cómo, al introducir una pelota de ping pong en un recipiente con nitrógeno líquido durante unos segundos y luego dejarla sobre una superficie lisa, la bola comienza a girar a cientos de revoluciones por minuto. ¿Cuál es el truco?

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Previamente se realizan dos agujeros en los polos opuestos de la bola, lo suficientemente pequeños para que no se vean, pero de un tamaño adecuado para que entre el nitrógeno.
Cuando se saca la bola del recipiente, el nitrógeno trata de salir de allí haciendo girar la bola.
El segundo experimento es un poco más extremo y algo más oneroso, ya que se necesitan cientos o tantas pelotas de ping pong como podamos conseguir.

Para llevarlo a cabo se vierte un litro de nitrógeno líquido en una botella de plástico, se cierra, se introduce en una papelera de gran tamaño y luego las bolas. El último paso es correr antes que la botella explote y lance todas las pelotas de ping pong por el aire. Esto ocurre porque a medida que desciende la temperatura del nitrógeno y se transforma en gas, aumenta la presión. El gas no tiene cómo escapar y explota, llevándose por delante las esferas. Y haciendo mucho ruido.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Noticias