Está en el Planeta Rojo, y resulta incluso más espectacular que el terrestre. Hasta 9.000 m de altura tiene este impresionante cañón de Melas Chasma, situado en el borde del altiplano marciano. El apreciable corrimiento de tierras afectó a miles de kilómetros cúbicos de materiales. Las huellas muestran que algunos llegaron hasta la planicie a sus pies, arrastrados por corrientes de agua.

Las imágenes fueron tomadas en 2006 por la sonda Mars Express, pero la Agencia Espacial Europea (ESA) ha estado analizándolas y no ha publicado sus resultados hasta ahora.

Pilar Gil Villar