Las lesiones que provoca la música rock

Tocar la batería puede provocar lesiones tan graves como el rubgy

Yoshiki, percusionista de un grupo japonés de heavy metal, tendrá que someterse a una operación en el cuello para que le implanten una prótesis

Vicente Fernández - 10/05/2017

Tocar la batería puede provocar lesiones tan graves como el rubgy

Yoshiki es una de las grandes estrellas de la música japonesa. Se trata del batería de X-Japan, un grupo de heavy metal muy popular en el país nipón. Y, ahora, acabamos de conocer que tendrá que someterse a una intervención quirúrgica a causa de una grave lesión. Yoshiki padece una hernia de disco cervical, provocada por los convulsos movimientos que realiza durante sus actuaciones, y tendrán que implantarle una prótesis para que su cuello pueda volver a moverse con normalidad.

Los médicos que le tratan aseguran que se trata de una lesión vinculada a algunos deportes, especialmente al rugby. Tan grave, que los jugadores que la sufren pueden (con suerte) pasar años retirados de los campos de juego, aunque lo habitual es que ponga fin a sus carreras.

Y es que, aunque parezca increíble, tocar la batería en un grupo de rock entraña numerosos riesgos para la salud. De hecho, un estudio realizado en 2012 por la Universidad de Chichester, Inglaterra, reveló que para ser batería profesional en una banda de rock es necesario tener la misma resistencia y energía que un atleta profesional. 

Los investigadores británicos  realizaron un experimento con Clem Burke, batería de Blondie. Miedieron su consumo de oxígeno y sus niveles de ácido lácteo, y descubrieron que era similares a los de un deportista de élite. Y los riesgos también parecen similares. Las tendinitis en las manos son una de las lesiones más comunes en quienes tocan instrumentos de percusión. Pero los bruscos movimientos y los rápidos cambios de postura a los que se somete a la espalda, pueden provocar lesiones en las vértebras. Es lo que le sucedió a Phil Collins quien, pese a ello se empeñó a seguir tocando, provocando que la vértebra dislocada acabara dañando también a la médula espinal. Al final, los médicos le prohibieron volver a tocar dicho instrumento, y el propio Collins reconoció que era incapaz de manejar las baquetas sin sentir dolor.Por si todo lo anterior fuera poco, el músico y médico Tomás Martín, especializado en el tratamiento de las lesiones musculoesqueléticas relacionadas con la práctica instrumental, explica que los percusionistas sufren también una lesión específica del peroneo, un músculo que esta en el lateral de la rodilla, y que se produce por el manejo constante y con mucha intensidad del pedal derecho de la batería.
Y la cosa no acaba ahí. Articulaciones dañadas, dolor en la zona lumbar, dedos dislocados... la lista de daños que sufren estos músicos es extensa y nos demuestra que tocar la batería en un grupo de rock es algo duro, muy duro.


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