Aquellos maravillosos 8 bits

Historia del ordenador personal y los videojuegos

El primer ordenador moderno, The Baby, ocupaba una habitación aunque era 640 millones de veces menos potente que un iPod actual.

Quo - 14/08/2008

Historia del ordenador personal y los videojuegos
Informatizaci√≥n laboral. La redacci√≥n del diario San Francisco Examiner en 1982. Esta imagen pertenece a 1982, a√Īo en el que desembarcaron los equipos inform√°ticos en muchas empresas de todo el mundo.

A finales de los a√Īos setenta, los ordenadores todav√≠a eran un lujo que no todo el mundo se pod√≠a permitir. En 1977, por ejemplo, el Apple II sali√≥ al mercado por unos 4.500 d√≥lares de la √©poca en su versi√≥n de 48 K de RAM. Pero fue a principios de los ochenta, con la llegada del IBM 5150, el primer PC (Personal Computer), cuando se empez√≥ a hablar de inform√°tica personal. En Europa fueron Sinclair, Commodore y Amstrand los que se convirtieron en los reyes del mercado. De hecho, los que estamos en la treintena, tenemos nuestros primeros recuerdos tecnol√≥gicos asociados al sonido del radiocasete que cargaba los juegos del Spectrum. Este sigue siendo uno de los ordenadores m√°s vendidos de la historia en Espa√Īa y, hoy en d√≠a, algunos de los juegos desarrollados para √©l siguen edit√°ndose con √©xito para m√≥viles y hay enciclopedias online en su honor como www.worldofspectrum.com. Tal fue su nivel de popularidad que hab√≠a programas de radio, como S√°bado Chip o El vicio del silicio, que emit√≠an el pitido codificado de uno de sus juegos para que te lo grabaras y pudieras jugar con √©l. He aqu√≠ se√Īores, nuestra primera experiencia vital de pirateo inform√°tico. En cuanto a los ordenadores port√°tiles, la revoluci√≥n lleg√≥ m√°s tarde. El primer dise√Īo de ‚Äúordenador para llevar‚ÄĚ fue el Dynabook, obra de Alan Kay, un ingeniero del Centro de Investigaci√≥n de la Escuela de Palo Alto en California (EEUU) pero la tecnolog√≠a existente en ese momento, en 1970, a√ļn no hac√≠a posible convertir este sue√Īo realidad. As√≠, el verdadero abuelo de los port√°tiles actuales es el Osborne, un ordenador del tama√Īo de una m√°quina de coser port√°til del que se vendieron 10.000 unidades. El due√Īo de una de estas joyas antiguas, gan√≥ el a√Īo pasado un concurso convocado por Intel en Holanda, para encontrar el port√°til m√°s antiguo en este pa√≠s. En la edici√≥n espa√Īola, el premio se reparti√≥ entre los cinco propietarios de un Epson HX-20, una verdadera reliquia que se comercializ√≥ en 1982, el primero con las bater√≠as incorporadas. Aunque, en este caso, el verdadero apogeo lleg√≥ a partir de 1990 con los Pentium y los ratones de bola. Pero las piezas de este revival m√°s preciadas son las relacionadas con la prehistoria de la Play o la Wii.

El comecocos y las recreativas
El primer videojuego de la historia fue una versi√≥n computerizada del tres en raya que enfrentaba al humano con la m√°quina, llamada Nought and crosses y que desarroll√≥ Alexander S. Douglas en 1952. En 1958, William Higginbotham ide√≥ como entretenimiento para los visitantes de una exposici√≥n el Tennis for Two, un simulador de tenis de mesa que fue el primer juego que propon√≠a enfrentarse a dos humanos entre s√≠. Este fue el m√°s directo antecesor del considerado el iniciador de la era de la industria de los videojuegos: el Pong, que no apareci√≥ hasta 1972. Este, junto al PacMan, el Tetris y el Space Invaders, se han convertido en los videojuegos m√°s copiados y versionados de la historia. De hecho, hay toda una moda, el retrogaming, que lleva a las revistas especializadas a dedicar p√°ginas a juegos de los que se cargaban con cartucho. A finales de julio, se produjo un encuentro en Bilbao organizado por Retroacci√≥n, otra asociaci√≥n dedicada a la vuelta a la tecnolog√≠a cl√°sica, centrado en la historia de las videoconsolas. Respecto a estas, la Odyssey, comercializada por Philips fue la primera de la historia pero, en Espa√Īa, la Coleco y la Super Nintendo eran las m√°s conocidas. Siempre emparentadas con las m√°quinas recreativas, el √ļnico modo que ten√≠an los menos favorecidos de disfrutar de los videojuegos. En Rusia, donde se hartaron de ellas antes de la ca√≠da del muro, un grupo de estudiantes ha rescatado aquellas m√°quinas y las ha puesto en funcionamiento en un museo al que cualquiera puede acudir con las monedas de la √©poca y echar una partidita. Por √ļltimo debe mencionarse que esta moda est√° extendi√©ndose a una de las tecnolog√≠as m√°s reciente: la telefon√≠a m√≥vil.



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