Lo que dicen las encuestas

¿Por qué hoy practicamos 10 veces menos sexo que a finales del siglo XX?

Si ahora vivimos en una nube, hablamos con bots y tenemos más mascotas que hijos, el sexo también habrá cambiado, ¿no? La líbido se rinde a la era tecnológica. Esto es lo último que dicen las encuestas.

Marian Benito - 26/02/2018

Imagen selfie robots

¿Qué porno se busca?

PornHub, el principal portal porno, recibe 81 millones de visitas al día de todo el mundo. Según sus estudios de este último año, asistimos a una nueva fiebre, la de los vídeos de porno con spinner. Sí, ese artilugio infantil que gira y gira es ya un best seller en juguetería erótica. El usuario no tiene más que decidir hacia dónde dirige sus aspas. Si clítoris, pezones o ano. También causan furor los ASMR, esos vídeos en los que la gente susurra suavemente en los micrófonos. Gana popularidad el hentai. Aunque no es recomendable buscar en Google qué es, el hecho de que esté inspirado en el anime japonés más pervertido puede dar una idea de sus argumentos. Otros resultados, menos sorprendentes, son milf (acrónimo de mother I’d like to fuck, pornografía protagonizada por mujeres maduras) y cheerleader (escenas eróticas de animadoras). Como se esperaba, la pornografía lésbica se mantiene en su pedestal en todo el mundo.

Los jóvenes exploran su sexualidad con menos riesgo. La mala noticia es que se hace menos el amor que en el siglo XX

¿Dónde aprenden hombres y mujeres?

Es la pregunta del millón para quienes optan al toisón de oro. El porno se ha convertido, para los varones, en su principal escuela. Así se desprende de una nueva encuesta del portal especializado en salud www.dred.com, con más de 2.000 participantes de diferentes países. Las mujeres se dejan asesorar más por su pareja o toman nota de sitios no relacionados con el porno.  Algunos colegios franceses han decido crear clítoris de plástico en 3D para evitar que las nuevas generaciones crezcan ignorantes en estas lides.

¿Cuáles son las posturas favoritas?

De nuevo el equipo de www.dred.com saca a relucir las preferencias más íntimas de sus usuarios y, por mayoría aplastante, gana ¡la postura del perrito! La segunda, bastante convencional, es el misionero. Tampoco se mueve de su tercer puesto la postura de la cowgirl. La encuesta destapa el principio del declive del 69, igual que del sexo anal.

Sexo sintético

Es la última liberación sexual para la que, quizá, ni siquiera estamos aún preparados. La incursión en la sexualidad humana de robots programados para estimular la libido con una perfección y realismo cada vez mayores podría elevar nuestra vida erótica a límites difíciles de imaginar. La duda es si realmente cambiarán nuestro modo de relacionarnos o se quedará como opción reservada a un grupo minoritario de fetichistas. La oferta de estos amantes no deja de sorprender con personalidades moldeables a gusto de su dueño y reacciones similares a las de un humano, como gemir o lubricar. Los expertos en robótica responsable empiezan a plantear cuestiones éticas como la comercialización de bots con apariencia infantil, las falsas promesas de los fabricantes cuando anuncian un nuevo compañero capaz de sentir o su uso en terapias para depredadores y pederastas. 

Orgasmos homo, hetero y bi

Topamos de bruces con esa brecha orgásmica de la que pocos hablan. La probabilidad de llegar al orgasmo durante el sexo está marcada por el prefijo. Y, sin duda, favorece a los hombres heterosexuales, según un equipo de investigadores del Instituto Kinsey. La mujer lesbiana rompe el tópico del orgasmo huidizo.

Científicos británicos fijaron en 2015 la longitud media del pene erecto en 13 cm. En 2017, la firma Skyn la subió 2 cm

¿Quién incita a probar cosas nuevas?

Ambos sexos están de acuerdo en que, para mantener la pasión en la cama, hay que dar paso a savia nueva y abrir horizontes. Pero ¿quién se lanza primero? Sin duda, el hombre es menos comedido sugiriendo nuevas prácticas. Aunque parece que, de manera gradual, las féminas van ganando confianza y expresan también cómo les gustaría disfrutar. Sin embargo, la encuesta muestra una disonancia. ¿Cómo es que la mujer percibe que es ella quien rompe el hielo en un porcentaje muy superior a la respuesta de él?

¿Qué posturas triunfan según la orientación sexual?

Año récord para la del perrito, uno de los pilares de nuestro erotismo. Queda claro que, al margen de las preferencias de género, hablamos un lenguaje universal. Salva también su puesto de honor el misionero. El 69 y otras prácticas orales se han convertido en la musa de tentaciones para quienes se definen exclusivamente como gays o lesbianas.

¿Cuáles son los grandes temores al intentar nuevas posiciones?

Embarcarse en cabriolas casi imposibles está muy bien, pero hay situaciones en que salvar la situación no es suficiente. Cuando el objetivo es gozar, lo último que queremos es lastimar a nuestra pareja. Este es el mayor temor del hombre, que deja en un puesto insignificante la posibilidad de dañarse a sí mismo. Las mujer, sin embargo, sí vive el sexo con miedo de acabar magullada. La flexibilidad –lo reconocen ambos– es casi un imperativo, el precio a pagar para acceder a tanta versatilidad.

Favoritas por países

En las euroencuestas, ni siquiera cuando tratamos de sexo estamos todos de acuerdo.  Lo más habitual en Portutal y Hungría es gozarlo piernas en alto. Una curiosidad (que no refleja el mapa porque no es mayoritaria) es que algunos sueñan con un 69, pero con una vuelta de tuerca: de pie.  La tierna cucharita solo es mayoritaria en Polonia. Vaya usté a saber por qué.



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