Sexológico

Orgasmos mentales

Investigamos el ‘think off’, una nueva propuesta erótica que permite el sexo sin necesidad de usar las manos

Marian Benito - 14/01/2016

Orgasmos mentales
Real o imaginado, el pensamiento supone una llamada muy eficaz para que el placer se expanda por todo el cuerpo.

Podría definirse como sexo minimalista, porque ha sido reducido a lo esencial. Y sin menospreciar los genitales ni el resto del cuerpo, en este caso lo esencial es la imaginación. No hay falo, ni clítoris, ni vagina, ni juguetes sexuales, ni siquiera una caricia o una mano oportuna para finiquitar el festín. El pensamiento prescinde de cualquiera de esos elementos para hacer bullir la infinidad de terminales nerviosos que conforman el cerebro y lograr el orgasmo.

Lo bueno es que la mente suelte anclas para que se abra al placer

Unos lo llaman neurosexo, otros orgasmos mentales. Da igual. El punto culminante es idéntico a un orgasmo genital: descarga explosiva de placer, espasmos genitales que duran entre 10 y 40 segundos, aumento de la presión sanguínea, aceleración del corazón, dilatación de las pupilas, eyaculación masculina, lubricación femenina, etc. La misma escalada del placer y la misma intensidad.En Nueva York, esta corriente recibe el nombre de think off,  y una de sus gurús es la educadora sexual Barbara Carrellas, que ayuda a llegar al clímax de modos diferentes, pero siempre con un mismo argumento: “El orgasmo no es algo que ocurre solo cuando estimulamos nuestros órganos genitales”.

La terapeuta sexual Barbara Carrellas es una de las pioneras en orgasmos mentales. Su técnica enseña a cientos de personas a disfrutar.

Igual que una onda expansiva
Carrellas hace que cada persona que participa en sus talleres visualice una escena erótica y concentre su pensamiento en ella. Mientras sus mentes entran en pormenores y empiezan a explayarse, la terapeuta las ayuda a respirar. El sexo acaba siendo un cóctel sutil de imaginación y respiración, hasta que acaba estallando en orgasmo.

No deja que intervengan las manos, ni los juguetes sexuales, ni la pareja. El cerebro vive en solitario su particular disfrute, pero el bucle de gozo se expande por todo el cuerpo. No obstante, hace que, una vez aprendida la técnica, la posibilidad de generarse uno mismo orgasmos a través del pensamiento se convierta en un complemento muy eficaz en el sexo compartido. Según ha publicado la prensa sensacionalista, la cantante Lady Gaga es muy habilidosa en estas lides eróticas.

Carrellas desarrolló la idea de los orgasmos mentales en los años 80, cuando observó que el miedo al VIH había detenido la actividad sexual de los ciudadanos neoyorquinos. Pensando en una alternativa que permitiera disfrutar sin riesgo, dio con un taller donde se enseñaba a practicar sexo solamente con la mente y así es como a partir de ahí fue perfeccionando su técnica. Su calendario de talleres, consultas y conferencias para 2016 está ya casi cerrado.

Para los neurólogos también se ha convertido en una experiencia fascinante. Según el neuropsicólogo Barry Komisaruk, de la Universidad de Rutgers, en EEUU, no encierran tanto misterio después de comprobar en una de sus investigaciones que un orgasmo supone para el cerebro un entrenamiento mucho más efectivo que un crucigrama o un sudoku. “La sensación del clímax  emana y propaga actividad a través de todo el órgano, aportándole nutrientes y oxigenación, mientras que un rompecabezas activa solo ciertas regiones del cerebro”.

El cerebro recrea gozos
¿Cómo es posible gozar sin que medie un mínimo roce en los genitales y sin más estimulación que nuestra mente? La doctora Francisca Molero, directora del Institut Clínic de Sexologia de Barcelona, lo explica: “Basta con recordar un hecho erótico o pensar en una fantasía sexual para activar en nuestro cuerpo la fase de excitación y, con ella, la respuesta fisiológica genital”.

La secuencia que lleva al orgasmo mediante la estimulación del cerebro la cuenta Molero al detalle: “En primer lugar, habrá que darse permiso para disfrutar. Aunque parece obvio, sigue habiendo creencias erróneas y sentimientos de culpabilidad que bloquean ese deseo. A continuación, cada uno tendrá que valorar la importancia de la actividad sexual en su vida o en la vida en pareja. Si el criterio es alto, habremos avanzado un paso más para saltar al siguiente, que es pensar en sexo de manera positiva, nunca como un problema o como una expectativa difícil de cumplir”. Llegados a este punto, el orgasmo mental necesita dedicación, pensamientos eróticos y elaboración de fantasías. Es el paso decisivo y definitivo para avivar el deseo y lograr ese momento culmen de placer. Excepto en sueños, nunca ocurre de modo espontáneo. En realidad, este debería ser siempre, según indica Molero, el entrenamiento previo que da paso a cualquier actividad sexual. “Porque es así como se activa la libido. Y una vez que tenemos deseo sexual, se desencadena el orgasmo”.

De hecho, los orgasmos mentales están empezando a formar parte de la terapia en muchas consultas de sexología. Para las personas que sufren lesiones medulares y no tienen sensibilidad, se han convertido en una opción que les permite no renunciar a su sexualidad.

Las fantasías y la visualización de una actividad sexual satisfactoria son también técnicas que se emplean precisamente en el tratamiento de muchas disfunciones, si bien, como observa la doctora en su clínica, un individuo con disfunción sexual raramente es capaz de imaginarse con detalle una actividad sexual estupenda que haya vivido o presenciado a través de una película o en la vida real.
Pero no se trata de aprender a tener orgasmos mentales. “Lo que de verdad enriquece nuestra sexualidad es conocer nuestra respuesta erótica, nuestro cuerpo y nuestras fantasías, y permitirnos explorar.. Es una idea que responde a la integración del cuerpo con la mente. Por algo somos seres integrales”.

Y así deben tomarse, según explica Molero, los orgasmos mentales. “Como una excusa para experimentar y conectar el cuerpo con el pensamiento, desinhibiéndonos, y como una oportunidad para reabrir un diálogo con nuestra sexualidad, usando el potencial del cerebro para percibir y disfrutar”.

El placer bien vale un esfuerzo
Los hombres necesitan un aporte mayor de estímulos para alcanzar el orgasmo sin ayuda genital
ELLAS

  • Las mujeres con pensamientos eróticos más frecuentes tienen más facilidad para un orgasmo mental.
  • El aprendizaje de esta habilidad ayuda a poner fin a la anorgasmia, puesto que enseñamos a la mente a dejarse llevar por el deseo de placer.
  • Su principal bloqueo para disfrutar de un orgasmo mental es esa reticencia a imaginar eróticamente.
  • Algunas mujeres pueden experimentar el máximo placer solo con la mirada si se les ponen enfrente escenas de alto contenido erótico.

ELLOS

  • Para el hombre es más complicado lograr un orgasmo sin contacto de ningún tipo con sus genitales.
  • Necesitan un esfuerzo mental extraordinario y una gran excitación para llegar así al clímax.
  • Su mayor obstáculo es la experiencia en sexo rápido y en silencio con que inician normalmente su vida sexual.
  • Resulta un aprendizaje muy útil en algunas disfunciones, como eyaculación precoz, próstatas congestionadas y problemas nerviosos que entorpecen su vida sexual.

Armonía con el deseo
Respiración e imaginación. Deseo y razón. Equilibrando estos conceptos, dejamos que el instinto se exprese libremente en nuestro cerebro sin que exista el mínimo roce en la pareja. Basta con sentir el aliento y el ritmo cardíaco del otro. El momento propicia que aumente la seguridad personal y hace que crezca la atracción mutua. La relación gana calidad y aporta disfrute a los dos con una nueva técnica que nada tiene que ver con la competición por demostrar quién de los dos gana en pasión, cantidad o intensidad.

¿Quién no se ha preguntado alguna vez...
… Tiene esto algo que ver con el sexo tántrico?
Aunque estén muy relacionados y utilice técnicas de meditación y yoga, en el tantra el orgasmo no importa mucho, mientras que aquí sí se convierte en el objetivo final.

… Y pueden surgir de forma espontánea?
Sería el caso, y no es el único, de los orgasmos nocturnos o poluciones, un fenómeno muy  vinculado con la adolescencia. De hecho, los sueños eróticos pueden provocar orgasmos. También se dan en situaciones de mucho estrés, embarazadas y  madres que dan el pecho.
… Se pueden tener orgasmos descontrolados?
El orgasmo espontáneo, sin estimulación externa y sin necesidad de esfuerzo mental, es para algunas personas una extraña patología que les causa mucho sufrimiento en sus vidas.
– El orgasmo mental solo se puede experimentar en solitario?
También en pareja. Por ejemplo, agarrados de la mano o sincronizando las miradas, pero cada uno piensa, fantasea o imagina lo que quiere.
… Son diferentes de las llamadas ASMR (respuestas sensoriales autónomas)?
Aquí la descarga de placer se produce sin pensamientos eróticos ni excitación. La sensación es similar al orgasmo, pero con mayor duración.

Tags: orgasmo y sexo.

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