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¡Cuando jugábamos con bombas!

En julio de 1945 se produjo la primera explosión nuclear de la historia. La última realizada por una potencia occidental tuvo lugar hace quince años. Esta es la crónica en imágenes de los laboratorios del horror atómico

Vicente Fernández - 10/06/2011

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Hace 66 años se produjo la primera explosión atómica en el desierto de Nuevo México. Fue el 6 de julio de 1945, y en agosto fueron lanzadas las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki. Comenzaba así la era del horror atómico. Y aunque las armas nucleares no han vuelto a ser utilizadas en ningún conflicto, países como EEUU, la URSS y Francia realizaron centenares de explosiones en diversos lugares del mundo, desde el desierto de Nevada hasta Tahití.

Oficialmente, el último de estos tests nucleares (por parte de una potencia occidental) se realizó en 1996. Pero el temor atómico permanece en el inconsciente colectivo. Y no es para menos. En internet existe un simulador que muestra cuáles serían los efectos de una explosión atómica en cualquier ciudad. En Madrid, por ejemplo, una bomba como la de Hirsohima lanzada sobre la Puerta del Sol reduciría a cenizas toda la zona centro.

Más de sesenta años después

Pero las pruebas atómicas presentaron otro problema: el de la llamada radiación residual. Se denomina radiación directa a la que se libera en el mismo momento de la explosión de la bomba, mientras que la residual es la que se produce a partir de un minuto después de la detonación. Este fenómeno y sus consecuencias (sobre todo, la lluvia radiactiva) comenzó a ser estudiado a finales de la década de 1950 en los estados de Nevada y Utah, donde se realizaron la mayoría de los tests.

En 1984, un juez federal de Utah sentenció que diez personas habían enfermado de cáncer por la radiación residual existente en aquel estado. Para hacerse una idea, según estudios recogidos por Brian Greene en su libro El universo elegante, los niveles de radiación residual en Alamogordo, donde explotó Trinity, la primera bomba atómica, superan (sesenta años después) en diez puntos la media mundial.


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