BIODIVERSIDAD

Guardianes de las ballenas

Diego Taboada y Mariano Sironi cuentan cómo protegen a los gigantes del mar

Quo - 30/01/2014

Te puede interesar...


La ballena franca austral es un mamífero cuyo hogar puede ocupar millones de kilómetros cuadrados del océano. Conocerla, detectar sus amenazas y defenderla supone también velar por la diversidad marina en general. Por eso, el Instituto de Conservación de las Ballenas (ICB) de Argentina la convirtió hace dos décadas en su razón de ser. Desde entonces, elaboran un registro de los ejemplares que avistan y fotografían desde la costa y desde el aire, en el que reflejan sus características, comportamientos y relaciones de parentesco de hasta cinco generaciones.

Observ√°ndolas, han identificado c√≥mo las madres ense√Īan culturalmente a sus hijos a llegar hasta las zonas de alimentaci√≥n. Y gracias a sus datos, se descubri√≥ c√≥mo el fen√≥meno clim√°tico El Ni√Īo mermaba el n√ļmero de nacimientos. Para protegerlas han lanzado campa√Īas de concienciaci√≥n para escolares y un programa de adopci√≥n. Una intensa actividad por la que Fundaci√≥n BBVA les concedi√≥ el premio a la Conservaci√≥n de la Biodiversidad en Latinoam√©rica 2012. Cuando su presidente, Diego Taboada, y su director cient√≠fico, Mariano Sironi visitaron Madrid para recoger el galard√≥n, charlamos con ellos de su apasionante labor.

P: ¬ŅPor qu√© dedicarse a las ballenas?

D.T.: A mí personalmente, me cambiaron la vida. Les pasa a muchas personas, porque nadie que haya visto una ballena lo olvida jamás. Son inmensas y verlas en libertad provoca un impacto muy fuerte y genera una perspectiva muy agradable. Eso representan para mí, la vida en libertad.

M. S.: A m√≠ me fascina un animal tan grande (de 14 o 15 metros) y a la vez es tan gr√°cil y elegante, y que controla tan bien sus movimientos. Hace casi 20 a√Īos que estudio ballenas francas y no termino de acostumbrarme a su tama√Īo. Adem√°s, me gusta su dimensi√≥n espacial y temporal. Hay registros de migraciones de m√°s de 8.000 km. Para las ballenas el hogar es el planeta.

P: ¬ŅY qu√© tiene la franca austral para vosotros?

M. S.: La consideramos una especie bandera en el sentido de que, si la protegemos de una forma efectiva, también estaremos protegiendo ese inmenso hábitat y, por lo tanto, extenderemos el trabajo de conservación a la biodiversidad marina.

P:¬ŅOs centr√°is s√≥lo en esta especie?

M. S.: Tambi√©n colaboramos desde hace unos 10 a√Īos con el Centro de Conservaci√≥n Cet√°cea, una ONG de Chile que se centra en las ballenas azules.

P: ¬ŅC√≥mo se distingue a una franca austral de otras ballenas?

M. S.: Sobre todo por las callosidades de su cabeza, cubiertas de crustáceos que les dan un color blanquecino. Además estos mamíferos no tienen aleta dorsal y tienen una estructura más rechoncha. Además, los balleneros solían fijarse en que su soplido se abre en forma de V. Como curiosidad, los machos tienene los testículos más grandes del planeta, de hasta una tonelada de peso.

P: Vuestra sede se encuentra en la Pen√≠nsula de Vald√©s (Argentina), pero los animales no est√°n all√≠ todo el a√Īo.

M. S.: Esa es una zona de cr√≠a, donde pasan el oto√Īo y el invierno. Las primeras llegan para parir en abril y las √ļltimas se van en diciembre hacia sus zonas de alimentaci√≥n en el Atl√°ntico Sur, situadas a miles de kil√≥metros.

P: Pero, si nacen tan lejos, ¬Ņc√≥mo encuentran el camino?

D.T.: Un investigador de nuestro equipo, Luciano Valenzuela, determin√≥ en su tesis doctoral el traspaso cultural de madres a hijas. Es decir, les ense√Īan d√≥nde est√°n las √°reas de alimentaci√≥n durante el primer viaje que hacen con ellas como beb√©s. La madre les dice: ac√° est√° la comida. Al a√Īo siguiente regresan y ah√≠ las destetan.

P: ¬ŅTodos los individuos tienen un comportamiento similar?

M. S.: No. A mí me gusta hablar de la "ballenidad", entendida como la personalidad de cada ballena. Una de las mayores bellezas del trabajo de campo con especies silvestres es que uno empieza a conocerlos como individuos. Cuando estaba haciendo mi tesis doctoral sobre el comportamiento de ballenas juveniles pasé muchas horas tras el telescopio y empecé a apreciar esas diferencias.

P: ¬ŅTe ha llamado especialmente la atenci√≥n la "ballenidad" de alguna?

M. S.: S√≠. En 1999 naci√≥ una cr√≠a a la que llamamos Hueso, por una mancha con esa forma en su lomo. Era absolutamente inquieta y sociable. Siempre buscando interactuar con otras. Al cabo de los a√Īos, en 2006, estaba haciendo otra observaci√≥n y me fij√© en una madre con una cr√≠a hiperactiva. Saltaba y daba coletazos, daba la vuelta a la madre, se acercaba a otra pareja de madre y cr√≠a... Me llam√≥ la atenci√≥n, y pens√© ‚Äú¬°qu√© cr√≠a molesta! Pobre madre, que no tiene paz‚ÄĚ. Me mor√≠ de emoci√≥n, cuando me di cuenta de que la madre era Hueso, a la que no hab√≠a vuelto a ver, y que hab√≠a sido exactamente igual de beb√©.

P: ¬ŅEsa individualidad os ayuda a concienciar sobre la necesidad de protegerlas?

D. T.: Sí, la idea es transmitirle a la gente que no son esas cosas que flotan por ahí, sino que hay una historia detrás de cada individuo. Por eso tenemos un programa a largo plazo es lo que nos permite contar biografías de cuatro o cinco generaciones de familias completas en las que hay bisabuelas, tías, primas, hermanas. Y eso cambia la percepción de la importancia que tiene el mar para las ballenas.

P: ¬ŅEn qu√© consiste su programa de adopci√≥n?

D. T.: Con √©l se puede elegir una de las doce ballenas del programa y se recibe en casa un certificado con la ballena, su biograf√≠a, todos los registros que tenemos de su vida y una serie de materiales impresos y un DVD con documentales. Esto es a cambio de una donaci√≥n con tarjeta de cr√©dito que puede empezar en los 5 o 10 euros mensuales y puede realizar cualquier persona de cualquier lugar del mundo. De hecho tenemos muchos espa√Īoles y aprovechamos para darles las gracias desde aqu√≠.

P: ¬ŅQu√© pretende conseguir a largo plazo?

M. S.: Por ejemplo, fortalece las reacciones que podr√≠an producirse ante el asesinato bajo los arpones de los pa√≠ses balleneros. Mochita es una de las ballenas del programa, ahijada de cientos de personas. La adoran, vemos gente que sube noticias de Mochita a sus blogs personales, lo comparten con sus amigos y forma parte de su familia como una mascota. Saben qui√©n su familia, c√≥mo se llaman sus hijas y cu√°l es su ‚Äú ballenidad‚ÄĚ. Si la arponeara un buque japon√©s, no ser√≠a lo mismo decir ‚Äúcazaron 180 ballenas‚ÄĚ que ‚Äúmataron a Mochita‚ÄĚ.

P: ¬ŅQu√© importancia tiene una ballena para su ecosistema?

M. S.: En vida alimenta a los par√°sitos que lleva encima, pero sus cad√°veres tambi√©n son muy aprovechados. Van al fondo y se convierten en peque√Īos arrecifes, o a la costa, donde alimentan a petreles y otras especies. Adem√°s la materia fecal de las ballenas tiene un alto contenido en hierro, que provee al sistema marino de toneladas de nutrientes al a√Īo. Tambi√©n ayudan a combatir el efecto invernadero, porque el mar absorbe carbono y de ah√≠ ingresa en los tejidos de las ballenas. Se convierten en los bosques del mar.

P: ¬ŅQu√© otros argumentos hay para conservar a las ballenas?

D. T.: Aparte del bienestar animal y la biodiversidad, existen argumentos econ√≥micos. En el mundo hay m√°s de 15 millones de turistas que hacen avistaje de ballenas, en m√°s de 500 comunidades del planeta que generan m√°s de 2.000 millones de d√≥lares, seg√ļn un informe de IFAW. En t√©rminos num√©ricos y econ√≥micos, que son los que muchas veces entienden los pol√≠ticos, las ballenas son mucho m√°s rentables vivas que muertas. El turismo es una industria limpia, si se hace correctamente. El avistaje es una actividad tremendamente educativa que tiene normas, est√° reglamentada.

P: ¬ŅColabor√°is con las instancias de decisi√≥n pol√≠tica?

D. T.: A todos los niveles: municipal, provincial, nacional, regional e internacional. Hemos desarrollado una red latinoamericana en la que m√°s de 50 ONGs trabajamos en red. Parte del reconocimiento de la Fundaci√≥n BBVA se debe a ella.

Una de las claves de nuestro trabajo es construir consensos, y cuando hay una l√≥gica, siempre nuestras acciones son propositivas. Desde hace d√©cadas acarreamos el concepto de esperar que el Estado resuelva los problemas, por lo menos en Latinoam√©rica. Y es un error tremendo. ¬ŅCu√°ndo vas a dejar de quejarte y a empezar a involucrarte? ¬ŅQu√© est√°s haciendo para modificar las cosas? Ese es el esp√≠ritu que nos moviliza y que trae la gente que se suma a nuestra organizaci√≥n.

P: ¬ŅCu√°les son las principales amenazas para las ballenas?

M. S.: Aparte de la caza, la contaminaci√≥n qu√≠mica por metales o contaminantes org√°nicos como fertilizantes y pesticidas que terminan ingresando al sistema marino. Tambi√©n la contaminaci√≥n ac√ļstica, que afecta a su comunicaci√≥n. Las ballenas viven en un mundo de sonidos y, si se altera, es como que nosotros vivi√©ramos en un mundo en constante neblina. Algunos cient√≠ficos creen que puede ser una de las causas de la reducci√≥n en la tasa de reproducci√≥n y ya hay estudios que dicen que cambiaron su frecuencia de vocalizaci√≥n, porque no se escuchan.

P: ¬ŅY nosotros podemos escuchar su canto?

M. S.: Depende de la especie, en la ballena franca s√≠. Se las escucha cuando est√° vocalizando, porque el sonido sale a la superficie, y cuando est√°n arriba y respiran, o se quedan dormidas y roncan.

Las jorobadas son las que componen las canciones y tienen un canto m√°s agudo.

D. T.: En nuestra sede, cuando sales de la puerta y tienes una bah√≠a donde hay 20, 30 madres con cr√≠as. Las madres van y vienen y les ense√Īan a nadar.

M. S.: As√≠ como mucha gente en su jard√≠n tiene un perro o un gato, nosotros m√°s all√° de la puerta tenemos ballenas.


Comentarios

Publicidad