Seguridad vial
Primeros accidentes de la historia
Se conducía sin sistemas de seguridad
Marta García - 07/09/2011-
Perder una ruedad
Raymond Mays se llevó un susto de muerte a bordo de su Bugatti T13 Brescia. La imagen es digna de una persecución de cine. Era 1924 y conducía por Caerphilly Mountain Hill, en Gales, cuando repentinamente perdió una rueda y parte del freno.
A Mary Ward le habría gustado no pasar a la historia. O al menos, no hacerlo por lo que lo hizo. Pero esta científica irlandesa nacida el 27 de abril de 1827 tuvo el dudoso honor de ser la primera víctima de tráfico conocida. Tenía 42 años cuando perdió el equilibrio y cayó fuera del coche. Murió instantáneamente, arrollada por las ruedas traseras. Su fallecimiento conmocionó a la sociedad y llevó a las Autoridades a cuestionarse si el automóvil en que viajaba, un modelo de vapor construido por su primo, superaba la velocidad máxima entonces permitida: 6,43 km/h en carretera y 3,21 en ciudad. Del airbag, la estructura monocasco y otras medidas de protección ni se había empezado a hablar.
Los sistemas más eficaces
Fue en 1956 cuando Ford empezó a introducir el cinturón de seguridad en su gama como parte de los equipamientos opcionales, y en 1959 cuando Volvo llevó el modelo de tres puntos de anclaje a la gran serie. El airbag tardaría en llegar, a pesar de que ya en 1952 John W. Hetrick, un ingeniero de la Armada estadounidense, desarrollaba el primer prototipo del mundo. Incomprendido por los fabricantes, su proyecto fue desestimado hasta que Allen K. Breed, otro ingeniero, desarrolló una variante que permitió a Chrysler realizar los primeros ensayos. Ford en 1971 y GM en 1973 lo introdujeron en sus gamas experimentalmente. Hoy, el ABS, el ESP y un sinfín de dispositivos contribuyen a reducir la siniestralidad en las vías, pero no lo suficiente como para evitar que el 80% de los accidentes se sigan debiendo a fallos humanos.

