NATURA

Insectos vacíos

Los membrácidos tienen el tórax parcialmente hueco

Pilar Gil Villar - 08/03/2010

Desigualdad de género

En esta extraña pareja, ella es la de la izquierda y él, el de la derecha. El aspecto de los dos sexos de Cladonota benitezi es tan distinto que nos resulta difícil identificarlos como una sola especie. Seguramente ellos sí sabrán localizarse a primera vista mientras recorren las copas de los árboles que les sirven de hábitat. Además de más feo (a nuestros ojos), el macho es mucho más pequeño.


Son raros estos insectos. Las más de 3.000 especies identificadas de la familia Membracidae viven en las copas arbóreas, sobre todo tropicales, y se alimentan de su savia. Sus variados y diminutos cuerpos, que no superan el centímetro, tienen una característica común: la primera parte de su tórax, el pronoto, se extiende en el espacio con las formas más caprichosas. La extendida idea de que ese “manierismo” les sirve para defenderse de los depredadores ha tomado fuerza con la investigación de Stuart MacKamay, del Museo Nacional de Historia Natural de Washington (EEUU). Al observarlos con microescáner y resonancia magnética, ha comprobado que el pronoto, muy frágil, está vacío. Así, en el ataque de un depredador, puede romperse sin poner en peligro la vida de su dueño.