NEUROCIENCIAS

Un cóctel para recuperar la movilidad tras lesiones espinales

Una combinación de varias moléculas hace que ratones recuperen las habilidades motoras finas

Juan Scaliter - 16/08/2017

Un cóctel para recuperar la movilidad tras lesiones espinales
Axones reconectándose en la médula tras una lesión. Crédito imagen: Yuanyuan Liu, PhD

Después de una lesión de la médula espinal o un accidente cerebrovascular, los axones que se originan en la corteza del cerebro y a lo largo de la médula espinal resulta dañados y las habilidades motoras se ve seriamente afectadas. Ahora un equipo de científicos del Hospital Infantil de Boston ha desarrollado un método para promover el crecimiento del axones después de la lesión.
El equipo, dirigido por Zhigang He, desarrolló un cóctel terapéutico, que se administró a ratones con una lesión de la médula espinal y observaron que estos recuperaban las habilidades motoras finas.

De acuerdo con los resultados, publicados en Neuron, los expertos observaron que lesiones del nervio óptico tratadas con una combinación de insulina, factor de crecimiento 1(IGF1) y una proteína llamada osteopontina (OPN) promovía el crecimiento de nervios y la mejora de la visión en ratones con lesiones ópticas.
Para investigar si esta combinación influiría en la recuperación funcional de la médula, el equipo de He estudió un modelo de ratón con lesión de la médula espinal. Sin intervención después de la lesión, los ratones fueron poco a poco capaz de recuperar algunas de las funciones motoras sin embargo, los grandes problemas se mantuvieron en sus habilidades motoras finas, lo que les producía una gran dificultad para, por ejemplo, subir por escalones irregulares.

Por otro lado, los animales que recibieron el cóctel apenas un día después de la lesión, mostraron evidentes signos de mejoría. En la semana 12,  las tasas de error de los ratones en la escalera irregular se redujo al 46% (el grupo de control no bajaba del 70%). Para ver si se podía conseguir un efecto aún más positivo, el equipo de He sumó una nueva molécula (4-aminopiridina-3-metanol), conocida para mejorar la conducción entre axones. Y la tasa de error se redujo al 30%, apenas un 10% de los ratones que no tenían lesiones.


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