EVOLUCIÓN

¿Que tiene que ver la temperatura de la mosca con nuestros hábitos de sueño?

Nos puede ayudar a dormir mucho mejor

Juan Scaliter - 14/02/2018

¿Que tiene que ver la temperatura de la mosca con nuestros hábitos de sueño?
Imagen en detalle de una mosca de la fruta. Crédito imagen: Cincinnati Children's Confocal Imaging Core

A simple vista parecería que no existe ninguna relación entre la temperatura de las moscas y nuestros hábitos de sueño. Pero un nuevo estudio, publicado en Genes & Development, podría ayudarnos a dormir mejor. Un grupo de científicos, liderados por Fumika Hamada, ha descubierto la primera evidencia molecular de que dos proteínas en el cerebro de insectos y mamíferos comparten un ancestro biológico común como reguladores de los ritmos de temperatura corporal, crucial para el metabolismo y el sueño.
“Nuestro objetivo – explica Hamada en un comunicado – era comprender cómo se regulan los ritmos de temperatura corporal. Esto tendría un impacto positivo en el tratamiento de las enfermedades vinculadas a nuestros ritmos circadianos, los problemas del sueño y la salud humana”

La regulación del reloj circadiano y la temperatura corporal son esenciales para el sueño y la salud. Cada vez más investigaciones señalan que los problemas del sueño afectan a una amplia gama de personas, lo que contribuye a una concentración deficiente, somnolencia diurna, depresión, trastornos gastrointestinales y otras condiciones de salud.

El estudio liderado por Hamada, descubrió que una proteína en las células del cerebro de una mosca de la fruta llamada DH31R (receptor de la hormona diurética 31) regula los ritmos de temperatura corporal mientras que los insectos están activos durante el día. Pero los investigadores se sorprendieron al saber que una proteína receptora (receptor de calcitonina, Calcr) se expresa en las células del cerebro de un ratón, midiendo las fluctuaciones de la temperatura corporal cuando los animales están activos por la noche.
Las proteínas DH31R y Calcr tienen un ancestro biológico común y secuencias de aminoácidos similares. Esta conservación evolutiva hace que las proteínas, su genética relacionada y la biología resultante, sean cruciales para los estudios que comparan la regulación circadiana en insectos y mamíferos.

Las moscas de la fruta son ectotermos, dependen de fuentes externas para el calor del cuerpo, por lo que la temperatura de su cuerpo está relacionada a la temperatura ambiente. Los mamíferos, por otro lado, controlamos el ritmo de la temperatura corporal a través de la generación interna de calor. La temperatura corporal en los humanos es típicamente más baja en la mañana y más alta en la noche cuando la mayoría de la gente está activa. Se enfría durante la noche a medida que la gente se adormece.
Los científicos señalan que el estudio debería tener un impacto significativo para los investigadores que analizan los ritmos circadianos, el metabolismo del sueño, la fisiología, el comportamiento animal y la evolución. El próximo paso es profundizar en los procesos genéticos y moleculares que regulan los ritmos de temperatura corporal y el sueño.



Ver más