ESPERA UNO DE VERDAD
Un corazón artificial para un bebé de ocho meses
El corazón artificial prolongan el tiempo de espera, lo que da a Benjamín una pequeña oportunidad para recibir un corazón de verdad, de su tamaño.
13/08/2010
UNA OPORTUNIDAD
El gran dilema en los trasplantes pediátricos, particularmente cuando lo que hace falta es un corazón, es que solo un niño puede salvar a otro niño. Hace falta un corazón pequeño, del tamaño del receptor. Y los donantes niños son escasos. Así, para Benjamín, un bebé de ocho meses, se habría agotado el tiempo de espera si no hubiera sido porque en el Hospital Madrileño de La Paz decidieron implantarle un Berlin Heart, un dispositivo artificial que suple las funciones del corazón y alarga el tiempo de espera. Ahora, el corazón dañado de Benjamín solo es un receptáculo por donde pasa la sangre. El doctor Gutiérrez-Larraya, jefe del Servicio Cardíaco Pediátrico del Hospital La Paz, explica a Quo en qué consiste el Berlin Heart, imprescindible para que Benjamín siga vivo: “Es una esfera en cuyo centro hay una membrana que absorbe y bombea la sangre. De esa esfera sale una cánula que va cosida al ventrículo izquierdo, y otra que va a la aorta del niño. Desde un ordenador se regula cómo se mueve esa membrana, y por tanto, la frecuencia cardíaca”.
Para ver el vídeo da click en la imagen.
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