-
“Átomos y prejuicios”
Javier Sardá. Periodista, showman y escritor. Culé
Da igual la edad que tenga uno. No es cierto que con los años se aterrice en el escepticismo. Sigo soñando con una sociedad que deposite en el futbol su componente irracional, pero que no mezcle la irracionalidad con sus supuestos “criterios” personales.
Einstein dijo que es más difícil destruir un prejuicio que un átomo. Cierto. Personalmente, me permito mi dosis de pasión en el futbol y la disfruto. Me niego, sin embargo, a que ese “juego” de subjetividades se traslade a mis opiniones personales.
Soy culé, y por lo tanto, considero el Real Madrid como un rival a batir. Cuando se inicia un partido, me dejo llevar por el padecimiento, la vehemencia y la predilección. Y punto. Cuando acaba, hay que volver a la realidad, y la gente de Madrid deja de ser para mí el espectro de animadversiones y prejuicios. Nada más parecido a los padres con sus hijos en el Bernabéu que los padres con sus hijos en el Camp Nou. ¿Ingenuo? Seguramente, pero ingenuo vocacional y consciente.
-
“El Real Madrid no es el rival, es el enemigo”
Juan Luis Cano, Gomaespuma. Forofo del Atlético de Madrid
¿Qué es para ti el éxtasis en el fútbol?
Que gane el Atleti y pierda el Madrid. No hay nada como eso. El Madrid no es el rival, es el enemigo.
¿Por qué te has mantenido fiel a tu equipo?
Los del Atleti somos gente a la que nos gusta la vida como es. La existencia de todos es casi igual. Tenemos algunas alegrías –pocas, no demasiadas– de vez en cuando un disgusto, muchos “huy”, bastantes “casis”, sufrimos alguna injusticia… Los del Atleti nos identificamos con un equipo que encarna la vida. ¿Qué le pasa a los del Madrid? Compran un ticket para Disneylandia y durante 90’ disfrutan de Pluto, Mickey, de los Golfos Apandadores… Pero el ticket se acaba y cuando salen a la calle son del Atleti, en su vida lo son.
Una situación difícil por culpa del fútbol.
Tuve una gran bronca marital por un partido entre el Atleti y el Real Madrid. El Madrid iba ganando 1-0. En el último minuto marcó un gol Albertini. Me fui hacia mi mujer, me arrodillé delante de ella, le hice un corte de mangas espectacular y le dije “Toma, para el Madrid”. Estuvo una semana sin hablarme.
-
“Ha habido trasplantados de riñón que han vuelto al fútbol”
Rafael Matesanz, director del Centro Nacional de Trasplantes
No hay ninguna contraindicación que impida que una persona trasplantada haga deporte. Todo lo contrario. Sobre todo, teniendo en cuenta que la medicación que toman estos pacientes, los inmunodepresores contra el rechazo, tiene efectos secundarios como la posibilidad de desarrollar obesidad, diabetes… Por ello, ejercitarse va muy bien. La enfermedad no es el trasplante, es el proceso que ha llevado a necesitarlo.
Otra cosa es el deporte de competición. Ahí hay que tener en cuenta cómo queda el trasplantado. A partir de seis meses o un año, el paciente puede no haber experimentado complicaciones. Si ese es el caso, no habría una contraindicación formal para que no hiciera deporte profesional, pero dependiendo de cuál.
Un trasplantado puede hacer una vida cercana a la normal, pero no hay que olvidar que es un enfermo crónico.
También depende de que sea una actividad de contacto o no. Uno puede correr y nadar… Hay otros juegos que son de choque. El fútbol es uno de ellos. Pero bueno, ha habido casos de trasplantados de riñón que han jugado al fútbol profesional. El delantero germano-croata Ivan Klasnic es uno de ellos.
¿Hablará también JUAN RAMÓN LUCAS de fútbol?