GEOLOGÍA
La Antártida a fondo
El CSIC lidera una expedición pionera
Hace más de 34 millones de años comenzó a formarse el casquete polar antártico. Desde entonces ha atravesado diferentes épocas climáticas que han quedado registradas en su interior. Para develar estos registros, que permitirán conocer cómo se comporta el hielo antártico durante episodios de elevadas temperaturas y altas concentraciones de CO2 y así prever su resistencia, Carlota Escutia, geóloga del CSIC, se encuentra en esta región encabezando una expedición que registrará millones de años de historia de nuestro planeta estudiando el hielo a miles de metros de profundidad.
La expedición, la primera que lidera una científica española, está formada por 29 investigadores de 14 nacionalidades y se realizará a bordo del buque Joides Resolution, una de las embarcaciones del Programa Internacional de Perforación Integrada del Océano. Este consorcio se dedica al estudio de la historia de nuestro planeta por medio del análisis de los sedimentos marinos.
La primera de las perforaciones se está llevando a cabo en estos momentos en uno de los cinco pozos que se estudiarán. La intención es llegar, en este caso, a los 900 metros. En total los científicos estudiarán la región en profundidades que oscilan entre los 500 y los 4.000 metros. Los datos obtenidos serán analizados a bordo del buque para determinar sus características: microfósiles, partículas, campo magnético terrestre.
Según asegura Escutia, investigadora del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (centro mixto del CSIC y de la Universidad de Granada), “el objetivo es reconstruir partes de la historia de la evolución del casquete de hielo antártico desde su formación hace 34 millones de años, hasta la actualidad. Esto es de gran importancia para la sociedad pues las variaciones en su extensión y volumen afectan no solo al nivel del mar, sino también a la circulación oceánica y a la evolución de la biosfera”.
En la actualidad, los modelos climáticos sugieren que nuestro planeta pasó de un clima cálido y sin casquetes polares a una Tierra fría debido a un descenso en la concentración de CO2 en la atmósfera. “Dada la tendencia actual de incremento de gases de efecto invernadero – concluye Escutia – y el correspondiente aumento de las temperaturas globales, estudios sobre la estabilidad de los casquetes de hielo resultan prioritarios.”
La expedición regresará a Australia el 9 de Marzo, poco más de tres meses después de haber partido rumbo al Territorio de Wilkes donde se están desarrollando las perforaciones.



