... le hace olvidar que el dinero es un medio, y no un fin...
Iñaki de la Torre Calvo - 21/11/2008- SUMARIO:
- Pecado capital
- La codicia nubla la objetividad de quien gasta o invierte...
- ... le hace olvidar que el dinero es un medio, y no un fin...
- ... y hasta logra deshumanizar las empresas familiares
- La conclusión es que las decisiones se distorsionan...
- ... menos en los profesionales de la avaricia...
- ... aunque quizá todo obedezca al instinto de supervivencia
- Datos de la crisis. Basta con ver cómo ha subido la vivienda...
- ... y qué tipo de empresas son las
- ... para entender la codicia y los subterfugios de sus directivos
- Se han pagado enormes indemnizaciones...
- ... a ejecutivos, ahora que está en duda que el liberalismo que defendían enriquezca a todos o, al menos, el que se basa en la especulación
- Así que controlar los precios ayuda, pero no es la panacea...
- ... porque, aun así, la riqueza no se reparte por el mundo, ni siquiera dentro de los países, aunque sean ricos
Se trata de otra presunción clásica que también desmintió la Universidad de Stanford (véase la página anterior), gracias a las resonancias magnéticas funcionales (fMRI, por sus siglas en inglés) que Brian Knuston realizó en 2006 a varios inversores profesionales. El neurólogo dijo haberse metido “en la caja negra” de su cerebro y su modo de decidir. Hasta que Knuston descubrió que es más bien la parte emocional la que rige nuestros gastos e inversiones, la teoría rezaba que el ser humano busca dinero como un medio para adquirir bienes y servicios, pero no como un fin en sí mismo. Tal y como comentaba el economista George Loewenstein, de la Universidad Carnegie Mellon (EEUU): “Estas pruebas demuestran que la gente obtiene placer o sufrimiento inmediatos cuando gana o pierde dinero”.

anterior